ver más

Cómo limpiar la funda transparente y amarillenta de tu celular y dejarla como nueva sin gastar dinero

Una limpieza sencilla con productos que tenés en casa podés devolverle la transparencia a la funda, aunque no siempre el amarillo desaparece.


Las fundas transparentes tienen una ventaja difícil de discutir: permiten proteger el celular sin ocultar su diseño. Son económicas, livianas y están disponibles para prácticamente cualquier modelo. Sin embargo, tienen un problema que tarde o temprano suele aparecer: ese tono amarillento que transforma una funda que alguna vez fue transparente en un accesorio que parece viejo y descuidado.

Antes de tirarla y comprar una nueva, existe una alternativa. Con algunos elementos que suelen estar en casa es posible eliminar buena parte de la suciedad acumulada, aunque hay una aclaración importante: si el amarillo se debe al deterioro del material, ningún truco podrá devolverle completamente su aspecto original.

Una funda transparente limpia permite proteger el celular sin ocultar su diseño original.

Primero, una limpieza sencilla antes de recurrir a productos fuertes

El primer paso es retirar la funda del teléfono. Parece evidente, pero es fundamental para evitar que el agua, el jabón u otros productos entren en contacto con el dispositivo.

Si la funda tiene principalmente restos de grasa, polvo o suciedad acumulada, lo mejor es comenzar por el método más sencillo. Se puede colocar en un recipiente con agua tibia y una pequeña cantidad de jabón neutro o lavavajillas.

Después de dejarla en remojo durante unos minutos, conviene utilizar un paño, una esponja suave o un cepillo de dientes viejo para limpiar especialmente las esquinas, los bordes y los pequeños orificios. Es justamente en esos lugares donde suele acumularse mayor cantidad de suciedad.

Una vez terminado el proceso, hay que enjuagarla muy bien con agua y dejarla secar completamente antes de volver a colocarla en el celular.

Limpiar una funda transparente periódicamente ayuda a conservar su apariencia durante más tiempo.

¿Qué hacer cuando la funda sigue amarilla?

Si después de la limpieza la funda continúa amarillenta, probablemente el problema sea algo más que suciedad. En ese caso, algunas personas recurren a productos como la lejía para intentar recuperar parte de la transparencia.

Sin embargo, se trata de un producto corrosivo que requiere precauciones. Si se decide utilizarlo, es importante seguir estrictamente las indicaciones de seguridad del envase, utilizar guantes, trabajar en un lugar ventilado y mantenerlo alejado de niños y mascotas.

Además, nunca debe mezclarse con otros productos de limpieza, especialmente aquellos que puedan generar gases peligrosos. Una vez realizado cualquier tratamiento, la funda debe enjuagarse abundantemente y dejarse secar por completo. De todos modos, este procedimiento no garantiza que el plástico vuelva a quedar transparente. Puede mejorar su aspecto y eliminar determinados residuos, pero existe un límite que la limpieza no puede superar.

Una funda transparente puede amarillearse por exposición al sol, calor y uso cotidiano.

El verdadero motivo por el que las fundas se ponen amarillas

Aquí aparece la parte menos agradable para quienes prefieren las fundas transparentes: muchas veces ese color amarillo no es suciedad.

El material utilizado en numerosas fundas transparentes puede degradarse con el paso del tiempo. La exposición a la luz solar, el calor, los aceites de la piel y el uso cotidiano contribuyen a modificar sus propiedades y hacen que pierda progresivamente su transparencia.

Por eso, incluso después de una limpieza profunda, es posible que la funda conserve un tono amarillento. En estos casos, insistir con productos de limpieza no necesariamente solucionará el problema y hasta podría deteriorar todavía más el material. La diferencia es sencilla: una funda sucia puede limpiarse; una funda cuyo material se degradó ya no puede recuperar completamente su estado original.

Si el material se degradó, ninguna limpieza logrará recuperar completamente una funda transparente.

Cómo evitar que vuelva a ponerse amarilla

La mejor estrategia es retrasar todo lo posible el deterioro. Evitar la exposición prolongada al sol es una de las primeras medidas. También conviene no dejar el celular dentro del automóvil durante mucho tiempo, especialmente cuando las temperaturas son elevadas.

La limpieza periódica con un paño húmedo y jabón suave ayuda a eliminar los restos de grasa y suciedad antes de que se acumulen. También es recomendable evitar, en la medida de lo posible, llevar el teléfono constantemente en un bolsillo durante los días de mucho calor, ya que el sudor y la temperatura pueden acelerar el desgaste.

Por último, existe una solución todavía más efectiva: elegir una funda fabricada con materiales resistentes al amarilleamiento. Aunque pueda costar algo más, puede terminar siendo una mejor inversión.

En definitiva, limpiar una funda transparente puede devolverle buena parte de su aspecto cuando el problema es la suciedad. Pero si el plástico ya se degradó, no hay fórmula mágica: llegará un momento en que cambiarla será la única manera de volver a lucir un celular como nuevo.