Primera señal de alerta contra los robots asesinos
Más de un centenar de ejecutivos de empresas de robótica o especializadas en inteligencia artificial, entre ellos el multimillonario Elon Musk, han escrito una carta abierta a las Naciones Unidas en la que advierten de "los peligros" que, en su opinión, acarrean las armas autónomas. "Las armas ofensivas (destinadas a matar) autónomas provocarán conflictos armados a una escala jamás vista antes y a velocidades difíciles de concebir por los humanos", se puede leer en la misiva dirigida a la Convención sobre Armas de las Naciones Unidas.
Además de Elon Musk presidente de Tesla y de SpaceX, firma también el texto Mustafá Suleyman, de la compañía británica DeepMind, estrecha colaboradora de Google y especializada en inteligencia artificial. "En tanto que empresas que ponen a punto las tecnologías de inteligencia artificial y de robótica, que podrían ser desviadas para desarrollar armas autónomas, nos sentimos particularmente responsables de dar la señal de alarma", explican. Y añaden: "Pueden ser máquinas terroríficas, armas que dictadores y terroristas utilizan contra poblaciones inocentes, y armas pirateadas con fines funestos".
Diferentes de los drones
La principal diferencia es que los drones actuales son operados por pilotos desde salas de control remotas, muy lejos del lugar del ataque, lo que implica que, con este tipo de armas, el lanzamiento, o no, de las bombas sigue dependiendo de una decisión humana. Los AKM, por el contrario, no necesitan que ninguna persona de luz verde al bombardeo, ya que pueden tomar la decisión por sí mismos.
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Desde un cierto punto de vista, los AKM tienen varias ventajas sobre los sistemas actuales de drones. En primer lugar, es mucho más barato enviar un dron a Paquistán que un avión tripulado. Y si se eliminan también los pilotos y las salas de control remotas los costes podrían reducirse aún mucho más.
Existe también una ventaja política. Estados Unidos, por ejemplo, perdió mucho durante las guerras de Vietnam y Afganistán, en gran parte porque los votantes norteamericanos estaban hartos de ver cómo sus conciudadanos volvían a casa en bolsas de plástico, mutilados de por vida o perjudicados mentalmente, lo que dio lugar a amplios movimientos pacifistas y a cambios políticos y estratégicos. Con los AKM, sin víctimas americanas, la decisión de participar en un conflicto lejano se volvería mucho más fácil para los dirigentes.

