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La increíble historia detrás de un aviso fúnebre en Córdoba

Benjamín, de tan solo seis años, recibió una suerte de señal divina de sus padres y su hermano, quienes murieron en una fatal accidente vial

  Benjamín, de seis años de edad, fue el único sobreviviente a un trágico choque en la ruta en el que murieron sus padres y su hermano. Dos meses después de la tragedia, su tío lo llevo a la cancha de Instituto para que el niño se despeje un poco, aunque nunca imaginó lo que iba a suceder cuando el equipo saliera a la cancha.

Cuando el once inicial de Instituto salió al campo de juego, la ovación de la hinchada se vio acompañada de una lluvia de papelitos, entre ellos un aviso fúnebre que recogió el niño del suelo.

El aviso del diario La Voz era una aviso fúnebre que llevaba los nombres de sus papás y de su hermano: “Gonzalez Achával, Miguel. Anglada, Jimena. Gonzalez Achával, Joaquín”.

Benjamín apenas sabe leer pero reconoce los nombres de sus familiares, por lo que conmocionado por lo sucedido no dudó en mostrarle el papelito a su tío, Carlos Juncos.

La historia se dio a conocer mediante Facebook por otro tío de Benjamín Fernando Gonzalez Achával, hermano del padre del niño.

La publicación en Facebook

“CONFIRMADO: “ESTÁN CON NOSOTROS”

El sábado pasó algo asombroso y necesito compartirlo. Mi sobrino Benji, único sobreviviente del accidente donde falleció mi hermano Miguel, mi cuñada Jimena y mi sobrinito Joaquín, estaba triste. Así que mi cuñado Carlos, con quien vive actualmente decidió llevarlo a la cancha a ver Instituto de quien son hinchas, conociendo lo que le gusta el programa al Benji. María José quedó en su casa preocupada por los enormes desafíos y responsabilidad que significa educar a este pequeño bandido de temperamento inquieto. Apoyándose una vez más en su profunda Fé religiosa le pidió a Miguel, Jimena y Joaquín que la ayuden; que les den fuerzas para superar los obstáculos que se van presentando paulatinamente con la educación, el colegio y las relaciones familiares nuevas que se dan entre los chicos y su nuevo hermanito. Les pidió “una señal” para sentirse acompañada en este nuevo desafío que le presenta la vida.

Ya en la cancha, instalados en las tribunas Carlos con sus hijos y el Benji reciben a su equipo inmersos en una lluvia de papelitos picados que descendía del sector mas alto. Cuando toman asiento en las gradas y estando el piso tapizado de estos, el Benji de tan solo 6 años y que apenas sabe leer, toma del piso junto a él uno de esos papelitos entre miles, lo lee y sorprendido se lo pasa a Carlos . . .

Que hayan pasado mas de dos meses desde la tragedia, en una cancha con miles de personas; un niño de 6 años (justo él) levanta del piso un pequeño pedazo de diario de unos 8 cms de largo por 5 de ancho de entre miles, cuando apenas sabe leer; y que la cruz encima y los nombres de sus papás y hermano abajo estén intactos, creo que es una buena SEÑAL no !!!. Lo siento como una Gran Bendición del Cielo para ese pequeño y todos nosotros; y he sentido la necesidad de difundirlo como testimonio para que les sirva a aquellos que como yo tenemos permanentemente baches de FE”.