Volvió La Estación: el espacio que marcó una época en el Tren de la Costa ahora recobró la vida
La Estación, que supo ser un clásico de San Isidro, reabrió con una propuesta renovada que despierta los recuerdos de lugareños y visitantes.
El ambiente relajado y la carta amplia buscan acompañar todos los momentos de sus comensales.
En la antigua estación del Tren de la Costa de San Isidro, provincia de Buenos Aires, que supo ser el corazón de la zona con su paseo de compras, cines y heladería, abrió las puertas en noviembre La Estación, la nueva casa de comidas y cafetería que recupera el espíritu distintivo del lugar.
La renovaron y volvió a abrir en un espacio lleno de luz natural, buenos sabores y los recuerdos dulces de quienes se criaron en el barrio o solían frecuentarlo.
Moderno pero con historia
El salón combina un estilo europeo contemporáneo con toques Art Decó y una estética minimalista que realza la experiencia. Las ventanas altas de madera, los pisos en espiga y la iluminación cálida crean una atmósfera sofisticada y acogedora, mientras que las mesas de mármol oscuro y las sillas tapizadas en tonos neutros dan modernidad y confort.
“El objetivo es ofrecer un ambiente elegante pero accesible y moderno pero con historia”, señala Eduardo “Conejo” Bourel, uno de los creadores, a MDZ. “Queríamos que las personas sientan que están en un lugar distinto a lo que suele verse en la zona, y que conversa tanto con la nostalgia del Tren de la Costa como con el estilo actual de San Isidro”.
Un punto de encuentro en San Isidro
El arte de inspiración clásica y la curaduría de materiales nobles completan el espacio que se siente refinado, actual y pensado al detalle. Abierto todos los días, desde las 8 de la mañana hasta las 2 de la madrugada, La Estación se propone como un punto de encuentro en cualquier horario, con cafetería durante el día y restaurante al mediodía y la cena.
La carta es amplia y está pensada para acompañar todos los momentos. Durante la mañana y la tarde hay cafetería y pastelería artesanal para ir a desayunar, a trabajar o simplemente a pasar un rato tranquilo: croissants chipa, avocado toast, yogures con fruta y granola, hummus y tostados variados.
Carta amplia con impronta de bodegón
Al mediodía la propuesta se abre a platos frescos y abundantes: tartas caseras, ensaladas completas (Caesar, cabutia, jamón crudo); sándwiches con papas rústicas, pastas y clásicos reconfortantes como la lasagna, el bife de chorizo, la milanesa o el salmón grillado. También, hay un apartado de “almuerzo power” para quienes buscan porciones más generosas.
A la noche, el menú cambia la energía: se suman entradas para compartir como buñuelos de acelga, gambas al ajillo, tortilla, rabas, provoletas y las papas rústicas La Estación. Y en los principales, aparecen milanesas gigantes, pastas caseras con distintas salsas, risotto de langostinos, salmón, bife de chorizo, pollo al limón y opciones de pescado.
Bourel explica: “La idea es que haya clásicos, platos para compartir y opciones más elaboradas sin perder esa impronta de bodegón contemporáneo”. Además, la carta incluye postres tradicionales como flan, rogel, tiramisú y brownie tibio con helado; coctelería completa, vinos seleccionados y una variedad de bebidas sin alcohol y jugos naturales para maridar con cualquier ocasión.
Conexión con los recuerdos y el futuro
La idea de reabrir La Estación nació de una mezcla de nostalgia y oportunidad, afirma Bourel. “Este predio fue un punto de encuentro enorme en los 90, donde todos tenían recuerdos. Cuando apareció la posibilidad de recuperarlo, supimos que había que devolverle la vida. Estaba apagado hace años”.
Abrió a mediados de noviembre y, en palabras de Bourel, “la respuesta fue increíble desde el primer día. Mucha gente que venía en los 90 se acercó emocionada a ver cómo quedó, y al mismo tiempo estamos recibiendo público joven que descubre el lugar por primera vez”.
Un público amplio de familias, vecinos, universitarios, parejas, grupos de amigos, gente que va a trabajar con la compu y quienes simplemente quieren tomar un café ya le dijo “sí” a La Estación y “superó todas las expectativas”.
Hace años, la estación San Isidro del Tren de Costa era visitada por la princesa Lady Di, en el marco de su visita a Argentina. Ahora, “todavía, no vino ningún famoso; pero sería un lujo que se acerque alguien querido por todos, como Messi o algún músico internacional con buena onda con Argentina”, se entusiasma Bourel.
Más adelante también irán sumando propuestas o activaciones. La vuelta de La Estación no se trata solo de abrir un restaurante, sino de reactivar un pedacito de la historia de San Isidro.






