Venezuela: el duro testimonio de un rescatista argentino
Desde Venezuela, el jefe del operativo argentino describió el horror del rescate: “Es muy duro”, dijo mientras buscan personas entre los escombros.
El mendocino Guillermo Arana Leyton, bombero e instructor especializado
La ONG argentina Fénix Unit Rescue, especializada en búsqueda, rescate urbano y asistencia humanitaria, despliega un intenso operativo en Venezuela tras los terremotos que dejó miles de víctimas. Desde una de las zonas más afectadas, Guillermo Arana Leyton relató por MDZ Club la crudeza del trabajo, la esperanza de encontrar sobrevivientes y el impacto humano que enfrentan los brigadistas.
Escuchá la entrevista completa en MDZ Radio:
La búsqueda entre los escombros y la esperanza de hallar sobrevivientes
El mendocino Arana Leyton contó en la 105.5 FM MDZ Radio que el equipo llegó al país el mismo día de la tragedia y comenzó a trabajar de inmediato en los sectores de mayor complejidad. "Llegamos en el mismo día, nos pusimos a trabajar y empezamos a estar en las zonas más complicadas", explicó.
En VivoTe puede interesar
Terremotos en Venezuela: la cifra de fallecidos subió a 3.685
El rescatista detalló que en el edificio Miramar, uno de los más afectados y donde encontraron al niño argentino Lucas Gámez, de 9 años, la situación es crítica. "Ya hemos sacado a este edificio más de 30 personas fallecidas y tenemos todavía esperanzas porque hay unos espacios que se pueden llegar a dar como para que podamos seguir extrayendo más personas y que pueda salir alguien con vida".
Según indicó, dirige un operativo integrado por brigadistas de distintos países. "Estoy a cargo de todo el personal brasileño, gente de Mérida, de distintos países que están colaborando acá, y estoy ordenando un poco los trabajos a seguir".
Pese al paso de las horas, aseguró que no pierde la esperanza de encontrar sobrevivientes. "Esta labor a veces me ha dado sorpresas. Ha habido gente que ha estado más del tiempo que biológicamente y fisiológicamente una persona puede sobrevivir", recordó, al explicar que algunas víctimas logran mantenerse con vida gracias al agua proveniente de cañerías rotas.
"Siempre tengo la esperanza. Además, mis compañeros están totalmente con una esperanza, con una creencia de que podamos llegar a encontrarlo, aunque esté muy mal, pero encontrarlo", afirmó. También señaló que, de no ser posible, la familia "va a tener un cierre, va a tener un duelo, que hoy por hoy, desgraciadamente, no lo tiene".
"El olor a la muerte" y el desgaste de los brigadistas
El jefe de Fénix Unit Rescue describió el fuerte impacto emocional que supone el trabajo diario entre los escombros. "Es muy duro porque uno entiende la tristeza de la gente que ha perdido su familia, que está esperando acá al lado nuestro, siempre a ver quiénes sacamos, a quién encontramos".
También habló del desgaste que sufren los rescatistas. "Es duro para mis brigadistas, que están permanentemente respirando alrededor del mercaptano de etilo, que es el olor a la muerte. Usamos barbijo, con alcohol alcanforado, pero eso no basta. Tratamos de aislarnos psicológicamente a todo esto, que es muerte, destrucción masiva".
Arana Leyton remarcó además la magnitud de la tragedia. "Les aseguro que no hay país en el mundo que pueda sostener una situación de esta y una respuesta inmediata. No se le puede echar la culpa a nadie con esto, es terrible".
El equipo argentino trabaja junto a 16 médicos venezolanos radicados en Argentina y 15 brigadistas de la organización, divididos en dos frentes de trabajo. "No podemos estar más de siete días, dado que todo esto que está ocurriendo genera temas psicológicos. También estamos durmiendo en el piso, estamos potabilizando nuestra propia agua, nos estamos desinfectando con rociadores, estamos en contacto con los fluidos corporales".
Finalmente, explicó que el operativo ingresó en una etapa decisiva. "Hoy ya está entrando una etapa que es la de recuperación de cadáveres, y nos empuja a nosotros a tener que acelerar el proceso para ver si hay gente con vida, porque si nosotros nos demoramos, las máquinas nos pasan por arriba con cadáveres y todo. Entonces, tenemos que hacer muy dinámico lo nuestro".
