Un pozo de gran tamaño lleva semanas complicando el ingreso al Acceso Sur
En una lateral muy transitada del Acceso Sur, un pozo sin señalizar preocupa a los conductores. El agua acumulada lo volvió aún más riesgoso.
Vecinos improvisaron advertencias con piedras y un tacho, pero hoy todo está caído. El pozo sigue creciendo y nadie lo repara.
MDZDesde hace semanas, un pozo de grandes dimensiones está sobre la lateral este del Acceso Sur, justo en el ingreso a la traza principal. Se trata de un cráter que ya ocupa casi media calzada y que representa un serio riesgo para quienes utilizan ese tramo a diario para incorporarse al corredor.
La situación se vuelve aún más peligrosa por la falta total de señalización. Según relatan vecinos de la zona, ante la ausencia de respuestas oficiales fueron ellos mismos quienes colocaron piedras, un tacho y algunos hierros con cinta de peligro para advertir a los conductores. Con el paso del tiempo y las últimas lluvias, todo eso terminó caído dentro del pozo.
El agua acumulada agravó el problema. Hoy el cráter está parcialmente cubierto, lo que dificulta dimensionar su profundidad real y aumenta el riesgo de roturas, caídas o accidentes, sobre todo para quienes no conocen la zona o circulan en moto o bicicleta.
Sin luz y con tránsito constante
Durante la noche, el peligro es mayor. La lateral no cuenta con iluminación propia y el pozo apenas se distingue por lo que llega de las luces del Acceso Sur. En condiciones de poca visibilidad, esquivarlo a tiempo se vuelve casi imposible.
Además, no se trata de una calle secundaria sin movimiento. Es una lateral muy utilizada para ingresar al Acceso Sur, con circulación constante de autos y camionetas, especialmente en horarios pico.
El pozo se encuentra en un punto bien identificable: sobre la lateral ubicada entre las empresas Romano Estructuras y Monteverdi Construcciones. A pesar de estar en una zona transitada y visible durante el día, el cráter sigue sin reparación ni señalización adecuada.
Vecinos y conductores coinciden en que el estado de la calzada ya no admite más demoras. El temor es que, con nuevas lluvias o mayor desgaste, el pozo siga creciendo y termine provocando un accidente grave. Un problema simple de advertir, pero que lleva semanas sin solución, en uno de los accesos más utilizados del Gran Mendoza.

