Tu primer empleo en España: guía práctica para jóvenes trabajadores
Empezar tu primer trabajo es un paso importante. Ganas tu propio dinero, desarrollas nuevas habilidades y te asomas por primera vez al mundo laboral. Pero antes de enviar tu primera solicitud, conviene conocer las reglas.
En España existen leyes claras sobre cuándo pueden trabajar los jóvenes.
En España existen leyes claras sobre cuándo pueden trabajar los jóvenes, qué tipo de empleos pueden hacer y cómo estar protegidos.
Esta guía te explica todo lo que necesitas saber. Veremos la edad mínima para trabajar, los tipos de empleo disponibles para jóvenes, las normas que te protegen y cómo preparar una buena candidatura. Tanto si eres un estudiante que busca trabajo en verano como si eres un padre o madre guiando a su hijo adolescente, aquí encontrarás respuestas claras.
¿Cuál es la edad mínima para trabajar en España?
En España, la edad mínima para trabajar son los 16 años, tal como establece el artículo 6 del Estatuto de los Trabajadores, la ley principal que regula el empleo en el país.
A los 16 años puedes empezar a trabajar, pero con límites. Hasta que cumplas 18 años eres considerado menor de edad a efectos laborales, lo que significa que te aplican protecciones adicionales.
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¿Se puede trabajar con 14 o 15 años?
La respuesta corta es no, no en el sentido habitual. La legislación española no permite el empleo general por debajo de los 16 años.
Existe una excepción muy concreta. Los menores de 16 años pueden participar en espectáculos públicos, como teatro, cine o televisión. Esto requiere una autorización escrita expresa de la autoridad laboral, y solo se concede cuando la actividad no perjudica la salud ni los estudios del menor.
Así que si tienes 14 o 15 años y quieres un trabajo a tiempo parcial normal, tendrás que esperar a cumplir los 16.
¿Qué cambia a los 18 años?
Al cumplir 18 años pasas a ser un trabajador adulto. La mayoría de las normas especiales para menores dejan de aplicarse. Puedes trabajar más horas, hacer turnos de noche y acceder a puestos que antes tenías vetados. Hasta entonces, las protecciones que se describen a continuación están ahí para cuidarte.
Normas especiales para trabajadores de 16 y 17 años
Si tienes 16 o 17 años, la ley te otorga garantías adicionales. Estas normas existen para proteger tu salud, tu seguridad y tu formación. Estas son las principales protecciones que la legislación establece para ti:
Autorización del padre, madre o tutor
Si tienes 16 o 17 años y no eres legalmente independiente, el artículo 7.b del Estatuto de los Trabajadores establece que, en general, necesitas el consentimiento de un progenitor o tutor para firmar un contrato de trabajo. Es un paso sencillo, pero importante. En la práctica, basta con que tu padre, madre o tutor legal firme también el propio contrato junto a ti, o que rellene un documento anexo de autorización que la empresa te facilitará. Algunos jóvenes se emancipan antes de los 18 años, una posibilidad regulada en el artículo 241 del Código Civil, que exige que el menor tenga al menos 16 años cumplidos, lo que les otorga el derecho a trabajar sin ese consentimiento.
Límites en la jornada laboral
Los trabajadores jóvenes no pueden tener la misma flexibilidad horaria que los adultos. Los artículos 34 y 37 del Estatuto de los Trabajadores establecen las siguientes protecciones específicas para los menores de 18 años:
- Un máximo de ocho horas diarias, que deben incluir tanto el tiempo de trabajo como el de formación vinculada al puesto.
- Un límite semanal estricto de 40 horas.
- Un descanso de al menos 30 minutos si la jornada supera las cuatro horas y media.
- Al menos dos días de descanso ininterrumpidos a la semana, frente al día y medio habitual para los adultos.
Prohibición de horas extra y trabajo nocturno
Los menores de 18 años no pueden hacer horas extra. Tampoco pueden trabajar de noche, lo que generalmente se define como el período comprendido entre las 22:00 y las 06:00 horas. Estos límites garantizan que el trabajo no interfiera con tu descanso ni con tus estudios.
Trabajos prohibidos
Algunos empleos se consideran demasiado arriesgados para los trabajadores jóvenes. La ley prohíbe a los menores de 18 años realizar tareas que puedan perjudicar su salud física o mental, una protección fundamental que viene recogida en el artículo 6.2 del Estatuto de los Trabajadores y en el artículo 27 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
Dentro de estas prohibiciones generales, figuran actividades concretas como la manipulación de productos químicos peligrosos, el trabajo en condiciones de temperatura extrema o el manejo de maquinaria pesada sin supervisión, especificaciones que se detallan de forma exhaustiva en el Decreto de 26 de julio de 1957 sobre trabajos prohibidos a menores. Si un trabajo te parece inseguro, probablemente lo es, y tienes todo el derecho de negarte.
¿Qué tipos de trabajos pueden hacer los jóvenes?
Hay muchos puestos adecuados para quienes buscan su primer empleo. En un país con un sector turístico y comercial tan activo, suelen existir oportunidades estacionales y a tiempo parcial, especialmente en verano.
Estas son algunas opciones habituales para jóvenes en España:
- Dependiente/a en comercios: atender a clientes, reponer estantes y trabajar en caja en tiendas o supermercados.
- Hostelería: servir mesas, trabajar en cafeterías o apoyar en hoteles. Estos empleos son frecuentes en zonas turísticas y en temporada alta.
- Reparto y mensajería: algunas plataformas y negocios locales contratan personal joven, aunque muchos exigen tener 18 años, así que comprueba siempre los requisitos de edad.
- Clases particulares o cuidado de niños: si se te dan bien los niños o destacas en alguna asignatura, estas opciones ofrecen mucha flexibilidad.
- Monitor/a de campamento: puestos estacionales de apoyo a actividades para niños más pequeños.
- Staff y apoyo en eventos: trabajar en el control de accesos, taquillas o acomodación en conciertos, festivales de música, ferias locales y eventos deportivos.
- Creador de contenido: gestión básica de redes sociales para comercios locales o edición de vídeo rápida.
Tu primer trabajo es la mejor escuela de aprendizaje práctico. Lo importante es que te enseñará responsabilidad, trabajo en equipo y gestión del tiempo, habilidades transferibles que te acompañarán en todos los empleos que vengan después.
Cómo protegerte como trabajador joven
Conocer tus derechos es la mejor forma de cuidarte. Un buen empleador respetará la ley y te tratará bien. Así puedes distinguir una oportunidad real de una que no lo es. Para asegurarte de que tu primera experiencia laboral sea segura y justa, es fundamental que prestes atención a los siguientes aspectos:
Asegúrate de tener un contrato
Todo trabajo debe ir acompañado de un contrato escrito donde figuren tu puesto, tus horas, tu salario y la duración del empleo. Si vas a compaginar un empleo remunerado con estudios oficiales como la Formación Profesional, la universidad o certificados del SEPE, el artículo 11 del Estatuto de los Trabajadores establece el Contrato de Formación en Alternancia, una opción diseñada especialmente para jóvenes de 16 a 18 años. Además, si realizas prácticas formativas en tu centro educativo, recuerda que por ley, deben cotizar a la Seguridad Social desde el primer día.
Si un empleador te ofrece pagarte "en negro sin papeles", desconfía y huye siempre de ese tipo de ofertas. Trabajar sin contrato te deja sin ninguna protección legal ni cobertura si algo sale mal. Puedes consultar información sobre los tipos de contratos de trabajo en la web del SEPE.
Comprueba que el salario es justo
Tienes derecho al salario mínimo interprofesional, igual que cualquier trabajador adulto. Para que tengas una referencia real, el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en España se sitúa en 1.221 euros brutos al mes (en 14 pagas) para una jornada completa ordinaria de 40 horas semanales, tras la última actualización de 2026.
Si tu contrato es a tiempo parcial (menos horas), tienes el mismo derecho, pero cobrarás la parte proporcional a las horas que trabajes. Además, ten en cuenta que si firmas un Contrato de Formación en Alternancia, por ley el primer año trabajarás el 65% de la jornada y el resto es para estudiar, por lo que tu sueldo mínimo proporcional será de unos 793 euros al mes, salvo que el convenio de la empresa fije una cantidad mayor. Asegúrate de entender cuánto cobrarás antes de empezar y, si las cifras no te cuadran, pregunta siempre antes de empezar.
Señales de alerta que debes conocer
No todas las ofertas son lo que parecen. Ten cuidado si un trabajo:
- Te pide trabajar "en negro sin papeles".
- Te propone empezar a trabajar "a prueba" unos días sin darte de alta en la Seguridad Social.
- Te pide dinero por adelantado para formación o materiales.
- Te promete ganar mucho con poco esfuerzo en muy poco tiempo.
- No facilita datos claros sobre la empresa o no te explica bien en qué consiste el puesto.
- Te ofrece un sueldo basado solo en comisiones, donde si no vendes nada, no cobras ni un euro. Deben asegurarte siempre el salario mínimo por tus horas de trabajo.
- Te presiona para decidir rápido y aceptar las condiciones al instante.
Fíate de tu instinto. Si algo no te encaja, puedes retirarte sin problema.
Cómo preparar tu primera solicitud de empleo
Solicitar tu primer trabajo puede generar dudas, sobre todo si tienes poca o ninguna experiencia laboral. La buena noticia es que todo el mundo empieza desde cero, y los empleadores lo saben. La clave está en presentar lo que tienes de forma clara y con confianza. Para lograr que tu perfil destaque, te recomendamos seguir estos pasos fundamentales:
Redacta un CV sencillo y claro
Tu currículum es tu primera impresión, así que cuida que esté ordenado y sea fácil de leer. Cuando tienes poca o ninguna experiencia laboral, lo más recomendable es utilizar un currículum funcional o basado en competencias, ya que este formato organiza la información según tus habilidades en lugar de centrarse en la experiencia laboral. Para prepararlo, céntrate en:
- Tu formación: indica tu centro educativo, el curso en el que estás y las asignaturas o notas que merezcan destacarse.
- Habilidades: piensa en lo que se te da bien. ¿Eres organizado/a? ¿Tratas bien a la gente? ¿Manejas bien los ordenadores o los idiomas? Todo cuenta.
- Actividades extracurriculares: equipos deportivos, voluntariado, proyectos escolares o asociaciones muestran compromiso y capacidad de trabajo en equipo.
- Idiomas: hablar inglés u otro idioma es una ventaja real para trabajar en turismo, hostelería, tiendas o atención al cliente.
- Intereses personales: menciona aficiones que aporten valor o demuestren iniciativa propia, como la fotografía, la edición de vídeo, la creación de contenido o la programación.
No necesitas un CV largo. Una página bien presentada es más que suficiente para un primer trabajo. Si no sabes por dónde empezar, echar un vistazo a algunas plantillas de cv puede ayudarte a ver cómo estructurar tu información de forma profesional.
Añade una carta de presentación breve
Una carta de presentación corta te permite explicar por qué quieres el trabajo. Basta con unos pocos párrafos. Menciona qué te atrae del puesto, qué puedes aportar, como tus ganas de aprender, tu capacidad para seguir instrucciones y tu facilidad para trabajar en equipo. Además, indica tu disponibilidad, destacando tu flexibilidad para compaginar el horario con tus estudios. Un pequeño esfuerzo aquí puede marcar la diferencia frente a otros candidatos.
Prepárate para la entrevista
Si te llaman para una entrevista, un poco de preparación previa puede cambiar mucho el resultado. Toma nota de estos consejos prácticos para marcar la diferencia:
- Viste de forma adecuada y llega entre 5 y 10 minutos antes.
- Prepárate para hablar tanto de tus puntos fuertes como de tus debilidades, y de por qué quieres ese trabajo.
- Haz una lista de las preguntas más frecuentes de una entrevista y ensaya cómo responderlas de manera asertiva para que no te pillen por sorpresa.
- Lleva una copia impresa de tu CV.
- Haz alguna pregunta sobre la empresa o el puesto. Demuestra que tienes interés genuino.
Recuerda que el empleador no espera encontrar a un profesional con años de experiencia. Busca a alguien responsable, con ganas de aprender y con buena actitud. Si transmites eso, ya llevas ventaja.
Conclusión
Tu primer trabajo es un gran paso y marca el punto de partida de tu vida laboral. En España puedes empezar a trabajar a los 16 años, con protecciones claras hasta que cumplas los 18. Las normas sobre jornada, descanso y seguridad están ahí para cuidarte, así que conócelas y hazlas valer.
Empieza eligiendo un puesto que se ajuste a tu edad y a tus horarios. Asegúrate siempre de tener un contrato en regla y un salario justo. Después, prepara un CV sencillo, una carta de presentación breve que muestre lo mejor de ti y ensaya bien la entrevista para ir con total confianza.
Con un poco de preparación y un buen conocimiento de tus derechos, estarás en una posición sólida para conseguir ese primer empleo y empezar con muy buen pie.

