Se viene El Niño: qué enfermedades pueden rebrotan con su llegada y qué impacto tiene en la salud pública
El incremento de enfermedades transmitidas por mosquitos, los problemas en los sistemas de agua y la amenaza en los hospitales públicos marcan el preocupante mapa de riesgos trazado por la Organización Panamericana de la Salud.
La llegada de El Niño aumenta la posibilidad de inundaciones, lo que favorece la transmisión de enfermedades.
FacebookLa intensificación del fenómeno meteorológico de El Niño no solo desencadena eventos climáticos extremos, sino que acelera una grave crisis sanitaria en las Américas. Especialistas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierten que la combinación de altas temperaturas e inundaciones exacerba el contagio de virus transmitidos por mosquitos, genera riesgos de brotes de sarampión, incrementa las afecciones hídricas e impacta directamente la capacidad operativa de los hospitales.
¿Cuáles son las enfermedades transmitidas por vectores que experimentan mayor aumento?
El incremento térmico y la alteración en los patrones de lluvia modifican los hábitats de los insectos. Esto provoca un aumento en la abundancia y dispersión geográfica de mosquitos transmisores de enfermedades arbovirales, destacándose un repunte crítico en los casos de dengue, zika y chikungunya. Adicionalmente, las autoridades sanitarias alertan sobre el riesgo de brotes de fiebre amarilla.
¿Por qué existe un riesgo elevado de rebrotes de sarampión tras la llegada de El Niño?
El sarampión representa una amenaza epidemiológica prioritaria debido a que varios países de la región registran coberturas de vacunación bajas tanto en la primera como en la segunda dosis. Cuando la población se ve obligada a trasladarse hacia albergues temporales por causa de los desastres meteorológicos, el hacinamiento multiplica el riesgo de transmisión masiva entre personas no inmunizadas.
¿Cómo influye el fenómeno en las enfermedades de transmisión hídrica?
Las precipitaciones intensas e inundaciones suelen provocar daños directos en los sistemas de alcantarillado, contaminando las fuentes de agua. Por otro lado, en contextos de sequía prolongada, la población tiende a almacenar agua de forma precaria. Ambas situaciones favorecen la propagación de infecciones transmitidas por agua contaminada.
¿Qué nivel de daño pueden sufrir los centros y servicios de salud?
El sobreflujo de enfermos por calor o brotes epidémicos amenaza con colapsar los servicios hospitalarios. Evaluaciones preliminares de la OPS proyectan que al menos 700 establecimientos de salud en las Américas corren el riesgo de sufrir daños materiales directos o interrupciones operativas debido a lluvias e inundaciones. Esto puede comprometer la energía eléctrica, el suministro de agua y hasta la cadena de frío necesaria para preservar las vacunas.

