'Quién lo fabrica': la página que investiga el origen de los productos

Quién lo fabrica nació como una cuenta en Twitter que informa cuáles son las empresas que están detrás de los productos que se ven en las góndolas, especialmente los de segundas y terceras marcas. En poco tiempo se convirtió en un fenómeno viral y hoy es una referencia para muchos consumidores.

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Nicolás Munilla

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ALF PONCE / MDZ

Ante las sucesivas crisis económicas y los cambios en los hábitos de consumo, los productos de segundas y terceras marcas son cada vez más elegidos por los argentinos y mendocinos, gracias a sus precios más baratos y una creciente disponibilidad en supermercados y almacenes. Sin embargo, muchos aún dudan sobre la calidad de estos artículos, ya que carecen de información fundamental como su origen y su forma de fabricación.

El debate estalló en julio pasado, cuando la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner se refirió a las segundas y terceras marcas como “pindongas y cuchuflitos” que “nunca nadie conoció”. Así surgió en las redes sociales, más específicamente en Twitter, una respuesta a esas dudas: Quién lo fabrica, una cuenta que informa cuáles son las empresas que están detrás de los productos que se ven en las góndolas.

Creada en abril de este año, Quién lo fabrica logró una asombrosa repercusión en Internet: pasó de 8 a 13.000 seguidores en tan solo una semana y se convirtió en una de las tendencias de Twitter tras las declaraciones de Fernández de Kirchner. Hoy además tiene presencia en Instagram y cuenta con su propia página web, lo que refleja el crecimiento de un proyecto que nació como una aventura personal y se convirtió en todo un fenómeno viral.

Su creador es Mariano Wainztein, diseñador industrial y emprendedor de 42 años. “La idea surgió hace mucho tiempo, cuando iba al supermercado y veía los productos en las góndolas, preguntándome siempre de dónde venían. Lo mismo con las marcas de los supermercados: si no tienen fábricas, ¿cómo los consiguen?”, narra en una entrevista con MDZ.

Motivado por la curiosidad, Wainztein comenzó a investigar el origen de las segundas y terceras marcas, lo que se tradujo en una importante cantidad de información recopilada que luego compartía con sus allegados. Sin embargo, el año pasado notó que estos productos aparecían cada vez más en las góndolas a raíz de la creciente necesidad del público en consumirlos. “Hace tres meses, cuando la ex presidenta había tirado lo de ‘pindonga’ y ‘cuchuflito’, aprovechamos la ocasión para armar una web y difundir con mayor intensidad en las redes sociales”, añade.

“El objetivo es informar quién fabrica los productos que vemos en los supermercados, en forma de servicio directo para los compradores que desconocen este dato y quieren saber lo que están consumiendo”, resume.

Conseguir esa información no es tarea fácil ni rápida: “Hay que rastrear y recopilar muchos datos durante varios meses”, esgrime Mariano. Es un trabajo de campo que requiere ir a las góndolas, revisar las etiquetas y trazar caminos de búsqueda tanto en forma presencial como en internet. “La idea es hacerlo como un consumidor normal, sin tener contacto con las empresas aunque si después éstas quieren informar algo, mejor”, indica.

De todos modos, tanto esfuerzo está dando sus frutos: “La reacción de la gente es espectacular, ya que en los comentarios y por mensajes privados, muchas personas nos agradecen por sacarles la duda ante una marca desconocida que no saben si comprar o no”, afirma.

Casos sorprendentes

Los posteos de Quién lo fabrica sorprenden a muchos, ya que revelan datos casi desconocidos por los consumidores. Por ejemplo, que la empresa Mastellone Hnos. S.A. fabrica al menos ocho marcas distintas de leche en sachet, como La Serenísima, Armonía y Fortuna, o que Establecimientos San Ignacio produce once marcas de dulce de leche, entre líneas premium , de supermercados y ultra económicas. “No decimos que los contenidos sean el mismo, pero sí informamos que son fabricados por la misma empresa”, sostiene Wainztein.

Según Mariano, un caso destacado es el del chocolate relleno con dulce de leche marca Milka: “En Argentina es fabricado por Georgalos, que a su vez hace uno propio y para las cadenas Día y Carrefour. Se trata de una primera marca elaborada por otra primera marca que, a su vez, fabrica dos marcas blancas”.

Estas prácticas monopólicas parecen ser moneda corriente entre los productos de consumo masivo, como la ‘falsa competencia’ que existen entre ciertos artículos de primera marca: “Los panes lactales Fargo y Bimbo, que uno imagina como un River - Boca en las góndolas, son producidos por Grupo Bimbo. Lo mismo ocurre con las leches infantiles Nutrilón y Vital, que si bien pertenecen a Nutricia Bagó las fabrica Milkaut, que al mismo tiempo elabora la línea de leche infantil de La Serenísima”, detalla Wainztein.

A veces, conocer que dos productos instalados como rivales en el imaginario colectivo tienen el mismo origen, puede causar emociones encontradas. “En una encuesta que hicimos hace poco -relata Mariano- le preguntamos a los usuarios qué fernet les gustaba más y Branca ganó por mayoría abrumadora frente a Vittone. Cuando revelamos que ambas marcas provenían del mismo fabricante (Fratelli Branca Destilerías S.A.), muchos no lo podían creer, sobre todo porque remarcaban diferencias tajantes entre ambos productos”.

La predilección por las segundas y terceras marcas, en la generalidad de los consumidores, obedece a cuestiones económicas, ya que sus precios suelen estar por debajo de las primeras líneas. Aunque las razones no son del todo específicas, Wainztein arriesga algunas causas: “Intervienen factores como el márketing, la inclusión de algún compuesto mejorado o el pago de bonos para tener una mejor posición en las góndolas”.

“Pero lo que más me sorprende es la diferencia abismal de precios entre las cadenas de supermercados, a tal punto que no podés creer que un mismo producto cueste más del doble en determinados comercios”, señala.

Quién lo fabrica atraviesa una etapa de consolidación y, a la vez, busca expandirse siempre desde su premisa insignia: informar al consumidor. “Es un proyecto que ha crecido mucho en el último año y vemos hacia dónde va. Todavía quedan muchos productos por investigar”, concluye su fundador.

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