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Qué pasó con el Congreso de la Nación tras el golpe de 1976 y quiénes hacían las leyes en la dictadura

Durante la última dictadura militar, el Congreso de la Nación fue clausurado por los protagonistas del golpe de Estado.


El 24 de marzo de 1976 la Junta Militar integrada por Orlando Ramón Agosti, Jorge Rafael Videla y Emilio Eduardo Masera arrestó y destituyó a la presidenta Isabel Martínez de Perón, dando comienzo así al último y más sangriento golpe de Estado en la Argentina.

En un escrito publicado el mismo día llamado "Documentos Basicos y Bases Poliíicas de las FF.AA. para el Proceso de Reorganización Nacional", se estableció que "visto el estado actual del país", procedían a hacerse cargo del Gobierno de la República Argentina los tres comandantes de las fuerzas.

Esto selló el destino del Congreso de la Nación que fue disuelto y clausurado, junto con las legislaturas provinciales, la Sala de Representantes de la Ciudad de Buenos Aires y los concejos municipales de las provincias u organismos similares.

Por lo tanto, el Congreso no sesionó durante la dictadura y se cerró el Poder Legislativo, dejando las funciones legislativas en manos de los militares.

Cómo se dictaban las leyes durante la dictadura

La encargada de reemplazar al Congreso fue la Comisión de Asesoramiento Legislativo, comúnmente conocida por sus siglas, CAL. De acuerdo con el Artículo 8 del Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional, las facultades legislativas del Congreso eran otorgadas (con excepciones) al presidente de facto Jorge Rafael Videla y al nuevo organismo.

No obstante, la CAL no había sido un parlamento elegido por la ciudadanía, por lo que no existía el debate público ni la representación política. Estaba integrada por nueve oficiales superiores de las Fuerzas Armadas, tres por cada fuerza (Ejército, Armada y Fuerza Aérea), y su presidencia rotaba anualmente entre ellas.

Emilio Massera, Jorge Videla y Orlando Agosti, la primera junta de la dictadura militar.

En reemplazo del Congreso de la Nación, la CAL debía asesorar al Poder Ejecutivo Nacional y ser la representación de las Fuerzas Armadas.

Además, contaba con ocho subcomisiones de trabajo y un secretario, que era un oficial designado por la fuerza que ejercía la presidencia en ese período.

Qué hacía la CAL

Su tarea consistía en recibir y analizar proyectos elaborados por la Junta Militar o por los comandantes en jefe, que luego eran tratados en sesión plenaria para determinar si tenían “significativa trascendencia”. Es otras palabras, la CAL debía evaluar si un proyecto tenía impacto relevante en el funcionamiento del Estado o en la organización del país.

En caso de considerarlo así, el proyecto se enviaba a la subcomisión correspondiente dentro de las 72 horas, que debía emitir un dictamen provisorio en un plazo de 20 días, ampliable a 30 en iniciativas más complejas.

Una vez elaborado el dictamen, la comisión informaba su decisión al Poder Ejecutivo de facto. Si el gobierno no estaba de acuerdo con lo resuelto por la CAL, consultaba a la Junta Militar. De esta manera, las normas se sancionaban como decretos-leyes del régimen, sin debate público ni representación política.

La Comisión de Asesoramiento Legislativo funcionó durante toda la dictadura y dejó de existir en 1983, con el retorno de la democracia y la asunción de Raúl Alfonsín a la presidencia, el gobierno que marcó el fin de los golpes de Estado en la Argentina.

Las elecciones de 1983 fue la primera luego de la dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional. Foto: Victor Bugge
Las elecciones de 1983 fue la primera luego de la dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional. Foto: Victor Bugge