Perros perdidos y estafas: uno por uno los fraudes más comunes
El caso de Álvaro y Hugo dejó al descubierto una red de estafas que tienen como blanco a las personas que han extraviado a sus perros.
El caso del perro Hugo disparó una serie de denuncias de intentos de estafas.
Álvaro VilchesEl terrible calvario de intentos de estafas y robos que vivió Álvaro tras el extravío de su perro Hugo, desató una ola de denuncias y reclamos de los lectores de MDZ que han sufrido la misma modalidad de fraude en distintos momentos.
La historia de Álvaro y Hugo terminó bien, porque después de cuatro días de intensa búsqueda, el joven encontró a su perro atado en una casa abandonada sobre la calle Viamonte. Pero durante el tiempo que estuvo extraviado sufrió una serie de llamadas fraudulentas, amenazantes, pidiendo rescate y hasta dando falsas ubicaciones para caer en una trampa y ser víctima de un robo.
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Se le perdió el perro y vivió un calvario de intentos de estafas y robos
Uno de los lectores de MDZ aseguró que cuando perdió a su perro hace unos años, le hicieron una videollamada y le dieron una serie de pasos a seguir. En la desesperación de encontrar a su perro acató todas las órdenes y en cuestión de segundos perdió el control de su teléfono y las cuentas del banco.
El caso de Arón
Una historia similar está viviendo un vecino de Maipú que perdió a su perro Arón. El can se extravió hace unos días y desde ese momento, las llamadas no pararon de sonar. “Muchas llamadas de números desconocidos. Mensajes raros para que hagamos videollamada”, contó Ana que junto a su papá están buscando a su mascota.
“Te llamé y no me da. Te hablo por el pitbull que se te extravió. Te llamo y no atendés. Mi perro lo quiere vender pero listo no atendés”, son algunos de los mensajes que recibió Ana para caer en una estafa.
Las estafas más comunes
Uno de los engaños más comunes es contactar al dueño del perro perdido, citarlo en un lugar y esperarlo en la ubicación para robarle.
También suelen pedir rescate para devolver a la mascota o una seña para dar información sobre el paradero del can. En general, este tipo de pedido de recompensa no aporta datos útiles.
Otra de las estafas consiste en hacer una videollamada, solicitar compartir pantalla y desde ese momento adueñarse de los datos del dueño del perro. Puede acceder a los códigos de verificación de WhatsApp y hacer todo tipo de fraude.



