Murió "El carnicero de Giles": quién fue el asesino serial que se fugó de la cárcel y fue recapturado
Luis Fernando Iribarren, conocido también como "El carnicero de Giles", falleció por neumonía mientras cumplía prisión perpetua.
El Carnicero de Giles, Luis Fernando Iribarren, falleció el domingo pasado en el Hospital Mi Pueblo.
XLuis Fernando Iribarren, conocido como el “Carnicero de Giles ”, murió a los 61 años en el Hospital Mi Pueblo, donde permanecía internado por un cuadro grave de neumonía el pasado domingo 22 de febrero, aunque la noticia se conoció recién este jueves.
Condenado por asesinatos cometidos entre 1986 y 1995, el interno había sido derivado desde la Unidad 31 del Servicio Penitenciario Bonaerense, donde cumplía condena a prisión perpetua.
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El caso del Carnicero de San Andrés de Giles
Iribarren fue condenado por el crimen de su tía, quien atravesaba una enfermedad oncológica, y confesó además haber matado a su padre, Luis Iribarren (49); a su madre, Marta Langgebein (42); y a sus hermanos Marcelo (15) y María Cecilia (9). Los restos de las víctimas fueron esparcidos en un campo familiar en la zona de Tuyutí, cercana a San Andrés de Giles.
En su declaración, sostuvo que actuó por “bronca” y durante años justificó la ausencia de su familia ante conocidos asegurando que se habían trasladado a Paraguay por deudas económicas.
Fue en 1995, después de la desaparición de su tía Alcira, que vecinos de la residencia de la mujer dieron aviso a la policía por un fuerte olor que se provenía del patio de la mujer. Tras las primeras indagaciones, se logró dar con el cuerpo de la víctima. En ese momento, las sospechas apuntaron a Luis Fernando Iribarren, quien antes del crimen se había ofrecido a cuidar a su tía por la enfermedad que ella padecía.
Después de ser interrogado por las autoridades, el sujeto confesó su autoría en el horrendo suceso, justificando su acto al señalar que “quería aliviar el sufrimiento” de la mujer. Hasta había cobrado por meses la jubilación de la víctima en nombre de ella.
“No tuve el coraje de dispararle a mi tía con el arma porque me acordé de lo que les había hecho a mis padres y a mis hermanos, y no soportaría hacerlo de nuevo. Por lo que seguí buscando otro objeto. Al llegar al patio vi el hacha. En realidad, había dos hachas. Tomé la que tenía el mango más largo y me dirigí a la habitación de mi tía. Me paré al costado de la cama y le pegué dos golpes en el costado izquierdo de la cabeza”, dijo el imputado durante su declaración en el proceso judicial.
Mató a su padre, madre y hermanos
De esta forma, también admitió también haber ultimado a disparos con una carabina calibre .22 a su madre, padre y dos hermanos menores de edad cuando todos dormían, crimen que protagonizó a mediados de 1986, en la localidad de San Andrés de Giles, y que habría sido supuestamente motivado por una discusión familiar.
“Esa noche se sentaron a la mesa para cenar menos yo, porque había discutido con mi papá. Entonces, salí a la puerta a fumar y pensar como hasta las tres de la madrugada. Maldito el momento en el que entré, ahí vi la carabina”, fue también parte de la declaración de Iribarren ante la justicia.
Una vez asesinada su parentela, enterró los cadáveres en una fosa común en un terreno familiar, los que fueron encontrados tres meses después de su confesión.
Escapó y fue recapturado
En 2024, mientras estaba alojado en distintas cárceles —pasó por cinco establecimientos— obtuvo autorización para cursar estudios en la Universidad Nacional de La Plata bajo el régimen de salidas transitorias.
Sin embargo, aprovechó ese beneficio para escapar y permaneció prófugo durante más de diez días, hasta que fue recapturado.
Iribarren fue atrapado mientras caminaba junto a su perro, a unos 121 kilómetros de la capital santiagueña, tras haber viajado desde Buenos Aires en un automóvil y ser visto en una ruta de Santa Fe.
Con su muerte se cierra uno de los expedientes criminales más estremecedores de la provincia de Buenos Aires.


