Qué es el "puré", la operación para aprovechar la brecha entre el dólar oficial y el "blue"

El aumento de la presión cambiaria en los días previos a las elecciones es casi inevitable. Esta semana el Banco Central tuvo que aumentar su intervención para evitar que se dispare el dólar, pero no pudo evitar que se disparen la cotización de la divisa en el mercado informal (dólar blue) y el denominado “dólar Bolsa”.

Redacción MDZ

Casas de cambio dolar

Pachy Reynoso / MDZ

El aumento de la presión cambiaria en los días previos a las elecciones es casi inevitable. Esta semana el Banco Central tuvo que aumentar su intervención para evitar que se dispare el dólar, pero no pudo evitar que se disparen la cotización de la divisa en el mercado informal (dólar blue) y el denominado “dólar Bolsa”.

El aumento de la brecha cambiaria, que ayer se incrementó de manera considerable, es resultado de los controles cambiarios y el aumento de la incertidumbre de cara a las elecciones del 27 de octubre. De esta manera, crece la presión sobre el mercado oficial y sobre los “otros” mercados cambiarios, donde intervienen jugadores que no tienen acceso al oficial. Por ejemplo empresas que tienen prohibida la compras de divisas para atesoramiento como también individuos o empresas que operan informalmente.

Según consigna Infobae, la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el paralelo llegó ayer a su máximo nivel desde que comenzaron los controles tras las PASO. Mientras que ayer se podía comprar dólares a $ 59,50 en el mercado formal (por ejemplo en Banco Nación), era posible venderlo a $ 66 en el mercado informal.

Esta sencilla transacción, conocida como “puré”, consiste en aprovechar la diferencia del dólar entre dos mercados diferentes para lograr ganancias. A los valores de ayer, la ganancia neta superaba el 11% directo.

Por supuesto que la ganancia potencial no es infinita. Esto se debe a que el Banco Central sólo autoriza la compra de hasta USD 10.000 por mes y sólo para inversores individuales. Las empresas e inversores institucionales, por ejemplo, no pueden hacerlo.

Esta transacción es algo así como la “prima hermana” de la operación llamada “rulo”, que consiste en aprovechar la brecha entre el oficial y el paralelo, pero lo hacía explotando la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el que surgía de la cotización implícita en el mercado de bonos o acciones. Rápidamente el Central le puso límites a esta operatoria, que ahora requiere más de 10 días para efectivizarse.

Es mucho más difícil cortar el “puré”, ya que una parte de la transacción sucede en el mercado informal. Para detenerla el Gobierno debería perseguir las operaciones en el mercado informal (algo que en la práctica resulta imposible) o restringe aún más el acceso al dólar oficial.

Entre 2011 y 2015 el gobierno de Cristina Kirchner había achicado a una mínima expresión la compra de divisas para atesoramiento en el mercado oficial. Y de esta forma impedía que se lleve adelante la especulación vía “puré”. Sin embargo, luego se autorizó la compra hasta un máximo de 2.000 dólares mensuales. La diferencia llegó a superar el 50%, por lo cual la operación era muy atractiva para quienes podían acceder a ella.

El aumento de la brecha entre el oficial y el “blue”, por otra parte, genera demanda de dólares artificial que impacta sobre las reservas del Central. Si esta tendencia continúa o incluso se acelera en los próximos días, crecerá la presión para que el Gobierno decida nuevas restricciones sobre el mercado cambiario. Ayer el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, aseguró que no está en los planes imponer más restricciones cambiarias.

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