Juzgarán a la madre de la niña mendocina asesinada en San Luis

A casi dos años del crimen de Florencia Di Marco, la niña de 12 años que fue hallada estrangulada y violada debajo de un puente en las afueras de la capital puntana, su madre comenzará a ser juzgada el 8 de abril como acusada de haber permitido que fuera abusada por su padrastro.

redacción mdz

Carina Di Marco

El Chorrillero

A casi dos años del crimen de Florencia Di Marco, una niña de 12 años que fue hallada estrangulada y violada debajo de un puente en las afueras de la capital de San Luis, su madre comenzará a ser juzgada el 8 de abril como acusada de haber permitido que fuera abusada por su padrastro.

Según se estableció en la causa, la niña fue asesinada el 22 de marzo de 2017 en la localidad de Saladillo, ubicada a 54 kilómetros al este de la capital provincial, por la pareja de su madre, Lucas Gómez (32), que además abusaba sexualmente de ella.

Sin embargo, el hombre no podrá ser juzgado por ese femicidio porque poco después de ser detenido se suicidó en una celda en la cárcel de máxima seguridad de Pampas de las Salinas justo antes de que un análisis comprobara esa situación.

En tanto, Carina Di Marco (34), la madre de Florencia, será juzgada por "abuso sexual con acceso carnal, en calidad de partícipe necesaria, por omisión", ya que la jueza de la causa, Virginia Palacios, consideró en primera instancia que la mujer tenía conocimiento del padecimiento de su hija y "no hizo nada para rescatarla".

"Me resulta inentendible que la madre, por los signos detectados, no haya sabido de ellos", dijo la magistrada cuando procesó a la mujer y consideró que "Carina tenía pleno conocimiento de lo que pasaba" con su hija.

La jueza sostuvo que fueron fundamentales las declaraciones de dos maestras de la Escuela Florencio Ameghino, a la que la niña asistía cuando la familia vivía en Palmira, Mendoza.

"Se conocía abiertamente que Florencia era abusada. Las docentes la convocaron a la madre a una reunión, para informarle de esto y ella respondió que su hija era una mentirosa", apuntó Palacios.

En tanto, la madre de Gómez dijo que Carina tenía una conducta "indiferente" y que Florencia tenía "conductas extrañas, de índole sexual", por lo que "su madre la trataba de prostituta". Durante el juicio oral, la fiscalía tendrá que intentar reproducir esos testimonios, que son los que más comprometen a Di Marco.

La abogada de la acusada, Karina Mantelli, aseguró que la madre no conocía los abusos por parte de su pareja y que se trata de "una causa compleja con siete cuerpos al día de la fecha". Además, la defensora sostuvo que es su misión "tratar de ayudarla y cambiar esa grave acusación que pesa sobre ella".

Di Marco aguarda el inicio del juicio oral en la cárcel de mujeres de la capital provincial y por la acusación que pesa sobre ella, podría recibir entre 8 y 20 años de prisión, aunque antes de que la causa fuera elevada a juicio el fiscal de instrucción Esteban Roche solicitó una pena de 17 años y seis meses para ella.

Florencia fue vista con vida por última vez el el 22 de marzo de 2017, cuando había quedado a cargo de su padrastro porque su madre estaba por dar a luz a un bebé producto de su relación con él.

Gómez denunció su desaparición y le dijo a la Policía que la había dejado en la puerta de la escuela y que cuando fue a retirarla al mediodía no la encontró.

Un día después, el cuerpo de la niña apareció debajo de un puente en la localidad de Saladillo, donde había sido arrojada al vacío, boca abajo y semidesnuda. El médico forense reveló que el asesino la había violado de manera "salvaje" y la había estrangulado con un lazo.

El 24 de marzo, Gómez fue detenido por ser el principal sospechoso del crimen y el 10 de mayo del mismo año, se suicidó en la cárcel antes de que los estudios de ADN confirmaran que había sido el autor del último abuso a Florencia, de manera que la madre es la única imputada para enfrentar el proceso oral.

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