Juicio por jurado por la muerte de un niño: habría muerto por una patada en la espalda

En la segunda jornada del juicio por jurado contra Maximiliano Ortiz (29) y Yamila Ibáñez (26) por la muerte del pequeño Juliano Ibáñez (2), brindaron su testimonio los peritos médicos y forenses que analizaron el cuerpo del niño. Los profesionales confirmaron que presentaba más de 10 hematomas en distintas partes del cuerpo y que había sufrido la fractura de la columna vertebral.

Redacción MDZ

Juicio por la muerte de Juliano Ibáñez.

En la segunda jornada del juicio por jurado contra Maximiliano Ortiz (29) y Yamila Ibáñez (26), acusados de matar a golpes al pequeño Juliano Ibáñez (2) el 23 de noviembre del año pasado en una vivienda de Carrodilla, brindaron su testimonio los peritos médicos y forenses que asistieron y analizaron el cuerpo del niño.

Los profesionales confirmaron que el cuerpo del pequeño presentaba más de 10 hematomas cuando llegó al Hospital Notti y que la herida que le habría provocado la muerte fue la quebradura de la columna vertebral.

De acuerdo al testimonio de los peritos, esta grave lesión es compatible con una fuerte patada en la espalda del niño, lo cual confirmaría el maltrato infantil al que era sometido por parte de los acusados.

En cuanto a las pericias psicológicas de los acusados, los profesionales también complicaron a los acusados a raíz de que indicaron que Ibáñez es "una madre distante e indiferente por sus afectos", mientras que Ortiz es "inestable emocionalmente y le cuesta aceptar límites".

Cabe aclarar que ambos acusados se señalan mutuamente por la muerte del pequeño Juliano. De hecho, Ibáñez sostiene que no estaba en la casa cuando se produjo la lesión que le provocó la muerte. 

La mujer fue quien llevó al niño al hospital Notti durante la madrugada del 27 de noviembre del año pasado. La primera versión que dio en aquel momento fue que el pequeño se había caído por accidente y que por eso presentaba varios hematomas en distintas partes del cuerpo, pero luego fue cambiando su declaración a lo largo del proceso y culpando a su pareja.

Los acusados están imputados por homicidio agravado por el vínculo y alevosía, por lo cual en caso de ser hallados culpables la única pena posible es la de prisión perpetua.

El juez técnico a cargo de orientar al jurado y guiarlos a lo largo del proceso es Diego Lusverti y la acusación de la Fiscalía está a cargo del fiscal en jefe de Homicidios, Fernando Guzzo.

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