Detuvieron a la esposa y a una "bruja" por el asesinato de un médico en Las Heras

León Burela (64) fue asesinado el 15 de abril en su vivienda del barrio Kolton. Esta mañana detuvieron a su esposa y a una amiga parapsicóloga de la mujer acusadas de ser las responsables del hecho.

Redacción MDZ

Detenidas en Las Heras

Prensa Ministerio de Seguridad

En un operativo llevado a cabo esta mañana, fueron detenidas dos mujeres por el asesinato del médico León Domingo Burela (64), ocurrido a mediados de abril en una vivienda del barrio Kolton, en Las Heras.

Se trata de la esposa del hombre, identificada como Elizabeth Ventura, y una amiga parapsicóloga de la mujer, identificada como Mónica Castro y apodada "La Bruja". El caso suma intriga, pues en el allanamiento hallaron elementos relacionados popularmente con la magia negra o ese tipo de trabajos esotéricos. Incluso había fotos de personas conocidas. 

La historia

El crimen se registró a mediados de abril en la vivienda 17 de la manzana D del barrio Kolton. A medida mañana del 15 de abril, Burela fue encontrado sentado en el sillón de su casa con al menos un tiro en el cuello. Por la disposición del cuerpo, en un principio se contempló la posibilidad de un suicidio, pero esa hipótesis quedó descartada tras analizar la escena del crimen, ya que la vivienda estaba abierta y desordenada.

Detenidas en Las Heras

La esposa de Burela, quien ahora fue detenida por el hecho, indicó en aquel momento que había salido de su casa por la mañana y que, al regresar, se encontró con los efectivos policiales que investigaban lo sucedido. 

Inicialmente, la causa quedó caratulada como "averiguación de muerte", a la espera de los informes de Policía Científica y las declaraciones de los vecinos, quienes aseguraron ver a un joven escapar corriendo de la vivienda tras escuchar las detonaciones.

Burela era padre de dos adolescentes y se estaba recuperando de una operación cuando ocurrió el asesinato. Al momento del hecho, el hombre estaba solo en su domicilio del barrio Kolton. "Siempre que salía alguien, él se encargaba de cerrar todas las puertas. Era obsesivo de la seguridad", explicaron los familiares de la víctima, quienes recordaron que "en 2014 tuvo un hecho de inseguridad en el que casi lo matan cuando se tiroteó con motochorros".

Burela se había jubilado como médico y tenía al menos dos armas registradas a su nombre a raíz de que se había desempeñado como galeno en el Servicio Penitenciario.

Ambas mujeres quedaron a disposición de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, a cargo de la investigación de lo ocurrido.

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