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Estuvo preso por el incendio donde murió su familia, pero fue un accidente

Francisco Quintana fue detenido sospechado de causar las llamas que le causaron la muerte a su pareja y sus dos hijos. Los peritos comprobaron que no fue intencional.

Un hombre estuvo preso acusado del incendio en el que murió pareja y sus dos pequeños hijos de 6 y 4 años. Cuando se conocieron las pericias, comprobaron que se había tratado de un accidente y debieron dejarlo en libertad.

Cuatro meses pasó preso Francisco Quintana a la espera del resultado de una pericia que lo desvinculara del incendio. Encerrado en un calabozo tuvo que hacer su duelo y soportar todo tipo de acusaciones por parte de sus familiares políticos.

El siniestro se produjo el 24 de diciembre en el barrio Juan XXIII de Corrientes, cuando las llamas consumieron la parte superior de una casa ubicada en la calle Potosí.

Cuando los bomberos llegaron al lugar se contactaron con Quintana, un empleado público de 45 años. El hombre refirió que el fuego se había iniciado en el dormitorio que compartían su esposa, Sandra Farías, y sus hijos, de seis y cuatro años.

A los bomberos les llamó la atención que el cuarto estaba cerrado con llave, motivo por el cual tuvieron que derribar la puerta, publica Clarín.

Cuando sofocaron el incendio, hallaron al menor de los chicos sobre un colchón totalmente quemado, mientras que la mujer y el otro menor estaban contra una pared. La autopsia estableció que fallecieron asfixiados por el humo.

Quintana fue retirado del lugar y llevado a la comisaría. De inmediato comenzaron a esparcirse las hipótesis de un posible femicidio. 

Rubén Farías, cuñado de Quintana, contó en esa oportunidad que se despertó sobresaltado por los gritos de su madre, la primera en enterarse del incendio.

“Fuimos descubriendo la verdad a medida que pasaban los minutos. Nos dimos cuenta de que era algo más que un simple incendio. Esto fue el desenlace de un caso de violencia de género, que también sufrieron mis sobrinos”, dijo sin dudar. Sus sospechas se incrementaron cuando los bomberos retiraron del lugar un bidón con nafta.

Farías afirmó que existía una relación violenta y que Quintana había amenazado con matar a Sandra. Esa versión fue corroborada por los vecinos de la víctima, quienes relataron que las peleas eran constantes y que en varias oportunidades incluso hubo intervención policial.

Sin embargo, desde la Jefatura de Policía aclararon que no se registraban "antecedentes formales de violencia de género".

Francisco y Sandra habían atravesado unos meses antes una separación, pero más que nada por una cuestión sanitaria.

Cuando los peritos que trabajaron en el dormitorio incendiado concluyeron que el fuego se inició por un cortocircuito en un portafocos ubicado a la altura del cielorraso, quedaron descartadas todas las especulaciones. 

Casi 120 días le llevó a la Justicia establecer que el fuego se había iniciado en forma accidental y que Quintana no había tenido responsabilidad en las tres muertes.