Guaymallén: le secuestraron la lora y está desesperado
Para muchos será una historia tragicómica. Pero para el comerciante Mauricio Peralta (48) es un gran dolor. Ayer, mientras atendía el negocio que tiene en la calle Bandera de los Andes 9822 (Rodeo de la Cruz), le robaron a Lola, su lora de toda la vida.
"No es una lora ilegal. La compré con todos los papeles hace 16 años, es decir que la crie desde pichona. La conocí antes que a mi mujer y a mis hijos", reveló Mauricio en diálogo con MDZ.
Hace más de una década que Lola acompaña a Mauricio en el negocio de la mañana a la noche. "Ella es muy conocida en la zona. Y se la llevaron por la tarde: yo estaba acomodando unas bolsas cuando entró un niño y me dijo '¿y la lora?'. Al mirar hacia el lugar de la jaula, vi que me la habían arrebatado".
Vendida
Abrumado, Mauricio salió a la calle e intentó atar cabos. Un vecino que tiene una pinturería agarró su moto y salió a revisar las cuadras aledañas. Otros testigos dijeron haber visto a un hombre corpulento de entre 40 y 50 años que huía a pie, jaula en mano.
"Me comentaron que dobló por calle Milagros hasta unas vías. Después no se sabe adónde se metió", recapitula Mauricio.
El siguiente shock le llegó en la noche y por las redes sociales. Mauricio descubrió una foto de Lola en oferta: alguien la liquidaba por 5.000 pesos. "Llamé, pero no obtuve respuesta", contó el dueño del animal.
"Lola es sociable, pero sólo deja que la toque yo"
A última hora, y tras algunos posteos donde pidió ayuda, lo contactó una chica de 18 años. Le aseguró que había comprado a la lora por Internet, pero que a poco de estar con ella, el ave le había dado un violento picotazo a su hijo.
—Lógico -consideró Mauricio-. Lola es sociable, pero sólo deja que la toque yo—. Le dije a la piba que si quería yo pasaba por donde ella me indicara y la traía de vuelta acá, pero me aseguró que ella vendría directamente al negocio para entregármela", continúa el hombre.
¿Revendida?
La cuestión es que entre idas y vueltas, y tras el picotazo de Lola a su hijo, la muchacha fue a devolver la lora... pero no a su dueño original sino a Juan Carlos, el sujeto que se la había vendido por Facebook.
Lo hizo, quizá, en la esperanza de que el vendedor le devolviera la plata.
Y el tipo no solamente no le devolvió los 5.000 pesos a la joven sino que le arrebató la jaula y no le quiso ceder el animal. "Parece que el flaco la amenazó y se llevó a la lora a otro lado. La chica me pasó la foto de este sujeto y me dio su nombre. Casualmente, es alguien de entre 40 y 50 años, corpulento, tal como el ladrón que vieron los testigos".
La jaula de la lora
Hoy no se sabe adónde fue a parar la emplumada compañera de Mauricio ¿Cómo distinguir a Lola? "Yo trabajo mucho y ando corto de tiempo para enseñarle, así que mucho léxico no tiene. Pero dice 'hola, papá', 'galletita' y 'cómo te va'", detalla el amigo humano.
Y cierra: "la gente cree que los loros son todos parecidos pero si los mirás bien se diferencian. Esta tiene la frente amarilla con un toque de celeste".
La jaula en la que Lola fue vista por última vez es galvanizada, con la parte superior redondeada y dos comederos de metal. Más allá del debate válido sobre las aves que viven en cautiverio, el protagonista de esta nota transmite una pena que se percibe auténtica y profunda.
"La quiero recuperar -resume Mauricio-. Dicen que estas aves se ponen muy tristes cuando no están con las personas que quieren".
En busca de Lola, él y su familia han publicado mensajes como este en las redes:
- ¿Aportes? ¿Otra perspectiva? Puede escribir a fgarcia@mdzol.com