Final y sentencias para una mafia de contrabando hacia Chile

Final y sentencias para una mafia de contrabando hacia Chile

La Justicia Federal acaba de condenar a varias personas por pasar cigarrillos hacia el país vecino de forma ilegal. La organización tenía distintos roles y manejaba millones. Para pasar un camión al otro lado se pagaba una coima de 60.000 pesos. Mirá cómo era la trenza al cruzar la frontera.

Facundo García

Facundo García

"¡Pero si yo pagué por un servicio!", se indignó uno de los acusados cuando le retuvieron un camión que llevaba cigarrillos de forma ilegal. Se refería, claro, a los 60.000 pesos con los que había coimeado a un funcionario de la Aduana para que facilitara -a él y a sus cómplices- el tránsito por la senda del contrabando hacia Chile.

Aquel 28 de noviembre de 2013, a la 1:52 de la mañana, personal aduanero demoró el rodado y le indicó al chofer -Carlos Ávila- que tenía que ir al sector de escáners. La escena estaba fuera del guion: la banda no sabía cómo reaccionar.

—¡Esta situación no estaba prevista!— se indignó Juan Carlos Iñíguez en conversación telefónica con su cómplice Roberto Dante Flores Savoca. Savoca era despachante. Tenía contactos. Quizá podía hacer algo. 

—Pero esta gente cobró la platita (...) Tienen que tener el teléfono encendido para nosotros. Se les está pagando un servicio, porque tampoco vamos regalarles la plata— respondió Savoca. Estaba nervioso.

Ramírez Madrid había cobrado por "colaborar" en los trámites fronterizos

No sabían que la Policía los estaba escuchando a partir de una denuncia anónima. Es más, se sentían con poder, porque un importante funcionario de la Aduana, Gonzalo Adrián Ramírez Madrid, había recibido el dinero a cambio de "asesorarlos". Y les había dicho que si les ocurría esto -que algún efectivo honesto quisiera revisar el camión- tenían que simular que se les había roto el motor. Con eso abrían la posibilidad de que el cargamento regresara por donde vino, sin tener que pasar por el escáner.

Pero a las 7:55, el chofer todavía no había movido el vehículo, a la espera de instrucciones. Tampoco lo dejaban salir. Entonces los agentes de la frontera actuaron. Al chequear el acoplado, descubrieron más de 500 cajas de cigarrillos que viajaban de "canuto", por un valor de $2.902.250. Para aquella época, una fortuna.

Insistentes

En base a ese antecedente, se ordenaron nuevas escuchas telefónicas y se descubrió que Iñíguez y el despachante Savoca organizaban otro envío, previo pago de una nueva coima a Ramírez Madrid. 

El segundo viaje se organizó para el 21 de febrero de 2014. Cuando a las 5.55 un nuevo camión llegó a Uspallata, fue revisado -a esa altura, las autoridades ya seguían de cerca a los sospechosos- y le encontraron 460 paquetes de cigarrillos, por un valor de más de 3 millones de pesos. El chofer, Leandro Daniel Aballay, quedó detenido. 

Coleccionaban notas periodísticas sobre casos de contrabando

En sucesivos allanamientos se encontraron paquetes y más paquetes; y mediante las escuchas también quedaron pegados más cómplices, que operaban a ambos costados de la cordillera. Rubén Héctor Riveros y la chilena Rosa Isabel Fernández eran propietarios de mercadería. Su compatriota Sergio Orlando Riquelme armaba la recepción de los cigarros al otro lado de la frontera, Marcelo Escudero se encargaba de contactar camioneros, y así. 

Es más: en una oficina de la calle Pedro Molina 461 (Ciudad) se secuestró una selección de notas periodísticas sobre operaciones de contrabando desbaratadas -se ve que los condenados estudiaban- y una computadora con una carpeta en la que había planillas Excel. El título de la carpeta era Cigarrillos Chile.

Condenas

La historia terminó este martes. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal 1, integrado por los jueces María Paula Marisi, Alejandro Waldo Piña y Alberto Daniel Carelli, resolvió las condenas para los acusados, atendiendo los argumentos de la fiscal María Gloria André.

Gonzalo Adrián Ramírez Madrid -el funcionario de Aduana- fue condenado a 5 años y 6 meses de prisión. Iñíguez recibió 5 años; en tanto que el corredor Flores Savoca escuchó una pena similar.

Riveros, por su parte, enfrentará 4 años y 6 meses a la sombra; y Riquelme tendrá que pasar 4 años tras las rejas. La chilena, Rosa Fernández, recibió una condena condicional de 2 años, y otra condicional fue para Marcelo Escudero, que recibió 2 años y 3 meses.  

Los conductores, Ávila y Aballay, recibieron 2 años en suspenso.

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