Qué dice el imputado por la muerte de Naiara

Qué dice el imputado por la muerte de Naiara

Luis Miguel Ávila se encontró de la noche a la mañana con una imputación por la que arriesga prisión perpetua. En los diarios y redes sociales lo acusan de "asesino", pero su defensa tiene otra perspectiva. Los argumentos de un hombre que dice ser inocente y está en la mira de la Justicia.

Facundo García

Facundo García

Mientras el Ministerio Público Fiscal no descarta la tesis de un homicidio, Luis Miguel Ávila (35) jura que es inocente y que no tuvo que ver con la muerte de la pequeña Naiara Trinidad Ortiz (1), fallecida a causa de lesiones internas el domingo 21 de junio. Su defensa dice que si bien el hombre no tenía demasiado vínculo con la chiquita -era pareja de su madre desde hacía menos de tres meses- tampoco cometió ninguna agresión.

"Él está sorprendido. Lo detuvieron y estuvo incomunicado hasta que le informaron cuál era su situación", contó a MDZ la abogada defensora Gisel Jofré. Según el detenido, Naiara se cayó dos veces y esas caídas habrían derivado en su muerte. "No existe ninguna prueba en su contra", enfatiza la letrada.

Y aunque el adelanto de la pericias forenses habla de "golpes con un elemento contundente", Jofré insiste en que Naiara sufrió varias caídas. "El sábado 20 por la tarde la pequeña estuvo en el cumpleaños de su abuela materna, jugando con sus primos. La niña se cae primero desde una montaña de palos y más tarde, en una habitación, se accidentó al jugar en una cucheta".

Cronología de una muerte

Según la versión de Ávila, aquel sábado 20 -cuando habrían tenido lugar las caídas- la nena se durmió al caer la noche. Al día siguiente, él se fue a trabajar mientras la madre de Naiara, María Isabel Ortiz (27), llevó a su hija al Hospital Saporiti. De ese nosocomio la menor pasó al Perrupato, donde cerca de las 16 se constata su muerte. Ahí fue cuando el ahora imputado recibe una llamada en la que le comunicaron la noticia.

"En ningún momento, ni el viernes ni el sábado, Ávila estuvo solo con Naiara. Hubo personas alrededor todo el tiempo, y si él la hubiera agredido habrían visto algo", argumenta Jofré. "Por otra parte, tampoco era su padrastro ni nada parecido. Tenía la relación normal que se tiene con la hija de su pareja reciente. Con afecto, pero no estrecha".

Respecto a una denuncia previa por amenazas que tenía Ávila, la defensora subraya que "era una causa anterior, con pena cumplida" y que "nadie sostiene que se trate de una persona físicamente violenta".

Lo que viene

En las próximas jornadas se le tomará testimonio a dos menores que habrían presenciado lo que ocurrió en las horas previas a la muerte de Naiara. Lo que relaten esos niños será clave para fortalecer o debilitar la tesis de las caídas; y habrá que aguardar el informe definitivo de los forenses para dilucidar en qué estado estaban los órganos internos de la bebé.

—Es mentira eso que se anda diciendo, que algunos de los testigos niegan las caídas. Quienes no las mencionan estaban lejos, por lo que se sobreentiende que no presenciaron esos hechos— recalca la abogada de Ávila.

Actualmente, Luis Miguel Ávila permanece detenido en el penal de Almafuerte. Cumple cuarentena en virtud de las medidas sanitarias aplicadas por la pandemia de Covid-19. La fiscalía de Rivadavia-Junín lo imputa por homicidio agravado por alevosía, por lo que arriesga prisión perpetua.

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