ver más

Salió en libertad el hombre que le pegó un tiro a una bombero

Juan Manuel Corvalán (47) accedió a un juicio abreviado. Lo condenaron a 3 años de prisión en suspenso y logró volver a su domicilio, aunque no regresará al departamento de Godoy Cruz en el que residía. El 6 de junio protagonizó un confuso incidente tras quedarse dormido con el gas abierto.

Juan Manuel Corvalán (47) dice que les va a dejar algunas de sus pertenencias a los detenidos que conoció en las últimas semanas. Está contento: este mediodía quedó libre tras un juicio abreviado en el que admitió su responsabilidad. La jueza Dolores Ramón lo sentenció a 3 años de prisión en suspenso, al encontrarlo culpable por lesiones graves agravadas por uso de arma de fuego. De todas formas, en la práctica, eso significa que esta noche dormirá en su casa.

Todo comenzó el sábado 6 de junio, cuando Corvalán escuchó que querían abrir la puerta de su departamento ubicado en San Martín 1338 (Godoy Cruz). Eran los bomberos, que asistieron al lugar porque el hombre se había dejado abierto el gas. Pero él se asustó y disparó dos veces. Uno de los proyectiles terminó en el brazo de la bombero voluntaria Nancy Véliz (47).

En un principio, la fiscal Andrea Lazo consideró que el hecho podría caratularse como "tentativa de homicidio". Eso complicaba la situación de Corvalán, que pasó varias semanas en prisión preventiva.

No obstante, los defensores del imputado, Juan Franco Ferraris y Oscar Alfredo Mellado, insistieron en que se había tratado de un acto súbito; causado, entre otras cosas, por el temor que siente Corvalán luego del asesinato de su hermano Germán en 2012. "Desde aquel episodio, él ha quedado intranquilo", señalaron los letrados.

El cambio clave 

Finalmente se modificó la calificación por lesiones graves agravadas en concurso con uso ilegal de arma de fuego y el proceso se encaminó por senderos menos escarpados para Corvalán. Es decir que la Justicia interpretó que no había existido una intención de matar a la mujer.

Ahora volverá a casa. Pero no al departamento en el que tuvo aquel problemón, sino a un domicilio de Guaymallén. Le quedan un par de asuntos por resolver, como un posible acuerdo con la bombero -ya le ha realizado dos ofertas económicas para reparar el daño- y una causa en la Justicia Federal vinculada a ciertas drogas que se hallaron aquel sábado.

El lío más grande que tenía, sin embargo, decantó de forma favorable para él, si se tienen en cuenta las perspectivas que tenía al principio.