Murió en la cárcel "Hannibal Lecter", un famoso femicida peruano

Murió en la cárcel "Hannibal Lecter", un famoso femicida peruano

Juan José Ojeda apuñaló a su vecina por una discusión sobre las hojas de la vereda y los estudios psicológicos determinaron que solo podía comparecer ante la Justicia si estaba atado y enjaulado. Este lunes murió en la cárcel con síntomas de coronavirus, pero el test dio negativo.

MDZ Policiales

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Un hombre oriundo de Perú que estaba preso en el pabellón psiquiátrico de la cárcel de Melchor Romero por asesinar a puñaladas en plena calle a una vecina, caso por el que recibió el apodo de "Hannibal Lecter", murió este lunes con varios síntomas del coronavirus, pero las autoridades aseguraron que no padecía la enfermedad.

Juan José Ojeda era un estudiante de medicina que mató a una mujer en La Plata tras una discusión por las hojas de la vereda, hecho por el cual fue condenado, pero la semana pasada el Servicio Penitenciario Bonaerense había advertido sobre su salud y, de acuerdo con la última confirmación médica desde el penal, la causa del deceso fue un "shock séptico", una infección interna generalizada cuyo origen no se determinó.

El viernes de la semana pasada, Ojeda pidió a las autoridades de la cárcel de Melchor Romero la atención de un médico porque tenía tos y le resultaba difícil respirar. Aunque tenía síntomas gripales, como dolor físico y de cabeza, los médicos confirmaron que no presentaba cuadro febril.

Ante un panorama de difícil solución en el encierro, el especialista pidió su traslado para realizar una serie de estudios de alta complejidad, por lo que se decidió su derivación al hospital de Alejandro Korn, donde el cuadro empeoró en pocas horas, sumando fiebre. Por esa causa se lo internó en la unidad de cuidados intensivos, donde falleció.

En las primeras horas del martes, cuando se informó sobre la muerte del femicida, se especuló con la posibilidad de que Ojeda hubiera fallecido a causa de un contagio de coronavirus, pero las autoridades penitenciarias bonaerenses confirmaron que luego de realizarle el hisopado correspondiente para determinar si estaba infectado, el test dio negativo.

El sábado 5 de enero de 2019, el día que Ojeda mató a Silvia Tehl Ricci de Canalini, los dos habían discutido por "las hojas de la vereda". No era la primera pelea que tenían, pero fue la última. Frente al marido de la víctima, que se quedó sin reacción por el shock, Ojeda atacó a la mujer mientras cargaba el baúl con elementos que llevaría a sus vacaciones.

Ella sólo atinó a decirle que no se acercara. Él no dijo ni una palabra: la acuchilló en la cara, el pecho y el estómago. El asesino fue detenido horas después con la ropa todavía ensangrentada. Las pericias después determinaron que era "extremadamente peligroso para sí y para terceros" y que solamente podría comparecer ante la Justicia "atado y enjaulado", situación que le valió el apodo del personaje de ficción.

 

 

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