Un funcionario no respetó los horarios para correr y golpeó a los inspectores que lo advirtieron
Un funcionario hizo todo lo que no debía. Es que además de salir a correr cuando en Misiones, la provincia en la que pertenecía al ministerio de Cultura, solo se podía realizar caminatas recreativas, golpeó a los inspectores que le advirtieron que esa actividad física no estaba permitida en ese horario.
Te puede interesar
Por las tormentas del fin de semana sigue cortada la ruta 52 a Villavicencio
El escándalo protagonizado por Juan Carlos Arrúa fue tal que llegó a los oídos del gobernador Oscar Herrera Ahuad y desde el ministerio comandado por Joselo Schuap decidieron exigirle la renuncia al "runner" violento por el episodio.
El ahora ex funcionario se puso a correr en el horario de las caminatas y cuando los profesores de educación física del Consejo General de Educación, le pidieron que dejara de hacerlo, Arrúa, “sacó chapa”, agredió a los voluntarios e invitó a pelear a un director del CGE.
Todo ocurrió este lunes por la tarde cuando Arrúa se puso a correr en la Costanera de Posadas durante el horario de las caminatas recreativas. Dos profesores de Educación Física que trabajan en el CGE y ofician de voluntarios para el control de las caminatas, le pidieron a Arrúa que cumpla con lo estipulado en el marco de la lucha contra el coronavirus y deje de correr.
Ante esto Arrúa arremetió contra los profesores, incluso profiriendo amenazas a los voluntarios. A tal punto fue violenta la actitud del ahora ex subsecretario que el Director de Educación Física del Consejo General de Educación, Horacio Nacke, dos inspectores de tránsito y otros profesores que seguían las instancias del escándalo a través del grupo de WhatsApp.
A los testigos del momento se sumó además un agente de tránsito municipal que le solicitó a Arrúa que se identifique, aunque este pedido sirvió para desatar la ira del ex funcionario: “¿Vos sabés quién soy? Soy el subsecretario del Ministro. Yo no te voy a dar nada, ustedes no saben quién soy”, les remarcó haciendo alarde de su rol de funcionario político en instancias en que se dirigía a su camioneta.
"Le pedimos que se calmara y dejara de faltarnos el respeto. A lo cual reacciona más violentamente incitando a pelear al director Nacke, a lo que le solicitamos que se calmara, que simplemente debía pedir disculpas. Negándose rotundamente, decidimos alejarnos”, relató el profesor en su exposición.

