Se murió un perro y su dueño desapareció sin dejar pistas
En San Luis están hablando de un caso particular. Se trata de la desaparición de Servando Ismael Quiroga, un hombre que solía repetir que cuando se le muriera el perro, "el también se iba a ir". A siete años del fallecimiento del can, su familia quiere saber qué pasó con el hombre, a quien nunca más volvieron a ver.
Según informan los colegas de El Diario de la República, Domingo, el hermano de Servando, mantiene la esperanza de un reencuentro. "Nunca lo tomamos en serio cuando él nos decía que al morir Airo -el perro-, él se iba a ir", recuerda.
Sin embargo ha pasado mucho tiempo: Servando se esfumó el 14 de diciembre de 2013. Hoy andaría por los 77 años.
"No creo que se haya suicidado"
Cerca del final de la entrevista, Domingo tira un par de datos inquietantes. Dice que, según los registros, el último retiro de jubilación de su hermano se hizo en la Provincia de Buenos Aires. Raro.
"Yo no creo que se haya suicidado, para mí que está vivo -aventura Domingo-. En los primeros años después de que desapareció pensaba mucho en él y ahora de vez en cuando sueño que trabajamos juntos”.
Sobre el final, aparece un detalle aún más llamativo. Se menciona al pasar que Servando Quiroga trabajó en el área de "mantenimiento" de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), una institución que tiene una historia tenebrosa. ¿Tendrá algo que ver con lo que ocurrió?

