Impactante: El Salvador quiere "destruir" a las pandillas

Impactante: El Salvador quiere "destruir" a las pandillas

"Está autorizado el uso de la fuerza letal", comunicó el presidente Nayib Bukele luego de una ola de homicidios que sacudió al país centroamericano durante el fin de semana. Sus fotos y mensajes despertaron críticas.

Facundo García

Facundo García

Desde hace más de una década, las "maras" -pandillas violentísimas que se dedican a negocios ilegales- significan una inmensa rémora para los países centroamericanos. Y quizá nunca antes se había visto a estos grupos en la situación en que los puso el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien autorizó el uso de "fuerza letal" para combatir a esas organizaciones y acompañó el anuncio con un verdadero "show" de la disciplina que pretende imponer en las cárceles. Las críticas, igual, no se hicieron esperar.

Para comprender las imágenes hay que tener en cuenta que la dinámica de las maras no se interrumpe en las prisiones. En efecto, hasta hace días las cárceles estaban divididas según las pandillas a las que pertenecían los presos. Y por eso los líderes seguían operando desde adentro, lo que explicaría la ola de asesinatos que vive el país. 

El uso de la fuerza letal está autorizado para defensa propia o para la defensa de la vida de los salvadoreños”, resaltó Bukele en Twitter, y denunció que las bandas estaban aprovechando que la Policía se concentró en evitar la pandemia para seguir delinquiendo.

Entre el viernes, el sábado y el domingo hubo 60 homicidios en el país, un número que "le arruina el promedio" a la gestión de Bukele, que venía mostrando cierta mejoría en ese aspecto.

Las dos pandillas más potentes son Salvatrucha y Barrio 18

La inteligencia salvadoreña estima que se trata de crímenes ordenados desde los complejos penitenciarios. Por eso el mandatario respondió que la Policía Nacional Civil (PNC) y las Fuerzas Armadas “deberán priorizar el resguardo de sus vidas, de sus compañeros y de los ciudadanos honrados”.

En El Salvador las dos pandillas más potentes -la Salvatrucha (MS13) y Barrio 18- suelen cubrir vacíos de poder allí donde el Estado no llega. Brindan alimento, salarios, salud y "seguridad". Es más: han ordenado a la población de los barrios pobres que respeten la cuarentena bajo amenazas de muerte.

Cárceles

Bukele dice que tiene pruebas de que los crímenes se pergeñan dentro de los penales. De ahí que haya implementado un estado de "emergencia máxima" tras los muros; lo que implica dividir a las pandillas e incluso mezclar a sus miembros dentro de una misma celda.

Y hay preocupación por lo que pueda estar ocurriendo al otro lado de las paredes, donde no hay cámaras ni testigos que se animen a hablar. Distintas organizaciones han salido a cuestionar las metodologías de Bukele, alegando que las fotos que ya dan la vuelta al mundo "representan un retroceso en la construcción de una sociedad democrática".

Se estima que en El Salvador hay más de 60.000 jóvenes que pertenecen a las maras. El fenómeno se fortaleció luego de las guerras civiles que hubo en la región durante los 70 y 80, a lo que se añadió el retorno de miles de emigrados desde los EE.UU y la desigualdad galopante que hay en ese país.

 

 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?