Las policías del mundo se adaptan a la pandemia
La Policía china ya utiliza cascos inteligentes que permiten detectar la temperatura de las personas en un radio de 5 metros: si alguien tiene más de 36.4 C°, es detenido. Por primera vez en dos meses, el gigante asiático logró un día sin enfermos autóctonos de coronavirus. Hubo festejos, pero la batalla continúa y las autoridades saben que no se pueden confiar.
Como en un episodio de Black Mirror, los uniformados de las grandes ciudades chinas pueden percibir a los transeúntes -casco mediante- utilizando el "modo térmico".
En otras latitudes, los diferentes estados intentan combatir la pandemia a su modo. No menos espectacular es la técnica que está usando la Policía madrileña, que recurrió a drones con altavoces para dar instrucciones a la población.
De todas maneras, y a pesar de los más de 17.390 infectados que hay en España, algunos se animan a transgredir el aislamiento. Se le permite a la población salir a comprar lo indispensable, ir a la farmacia, cargar nafta y movilizarse a los hospitales, amén de sacar a los animales de compañía durante un breve lapso para que hagan sus necesidades. Pero un hombre disimulaba sus caminatas paseando un perro de peluche; situación que ningún oficial ibérico aprende a enfrentar durante las capacitaciones. Aquí, el registro de la Policía de Palencia:
En Latinoamérica
Latinoamérica no se queda atrás y también busca estrategias originales para hacer respetar las normas sanitarias. En Córdoba, las patrullas explican por megáfono las condiciones del aislamiento sanitario, con un tono al mismo tiempo imperativo e inquietante.
Desde luego, no todos los métodos son tan formales. En Yacuiba (sur de Bolivia) parece que algunos uniformados cambiaron el azul por el traje de un simpático perrito, y reparten consejos en clave cumbianchera.
