Gil Pereg llegó maullando, pero seguirá preso

Gil Pereg llegó maullando, pero seguirá preso

La audiencia fijada para hoy debió retrasarse porque el detenido ingresó a los gritos. La defensa volvió a pedir que lo internen, pero el juez Sarmiento se negó y la fiscalía dijo que "esto ya parece un capítulo de Tomy y Daly".

Facundo García

Facundo García

La causa del "hombre gato" sumó otra escena delirante a su ya abultada colección. Este miércoles, Nicolás Gil Pereg no ingresó a la sala 4 de Tribunales porque se consideró imposible realizar la audiencia ante los maullidos que lanzaba. El control jurisdiccional programado para hoy debió retrasarse varios minutos luego de que el acusado llegara a los gritos y no se le dejara entrar.

Cercado por policías, Pereg deambuló por el pasillo entre alaridos y después fue retirado. Ya con el clima más calmo, el juez Sebastián Sarmiento oyó los pedidos de la defensa, formulados por el letrado Maximiliano Legrand. Pero en la distancia la letanía se volvía machacona: "miau-miau-miau". Era Pereg que volvía a su celda.

Lo que los defensores solicitaron, básicamente, es que se interne al israelí por considerar que con los informes y testimonios incorporados hace poco al expediente queda demostrado que el detenido está enfermo. Entre otras normativas, Legrand mencionó a la Ley de Salud Mental y la necesidad de proteger la integridad de "un hombre que es discapacitado".

El pedido cayó mal en la otra parte. El Jefe de Fiscales de Homicidios, Fernando Guzzo, declaró que la situación "parecía un capítulo de Tomy y Daly". "Este debe ser el detenido más caro de la historia penitenciaria provincial -arremetió Guzzo-. "Encima, la defensa no tiene forma de abordar el caso si se le llega a caer la tesis de la inimputabilidad", reforzó.

Para la fiscalía, el hecho de que Pereg haya conversado con los medios repetidamente y que se haya presentado ante la fiscal Claudia Ríos en las primeras etapas de la instrucción son clara muestra de que los impulsos felinos del imputado son mera simulación.

A su turno, el juez Sarmiento consideró que no se ha comprobado la supuesta locura de Pereg. "Tiene un trastorno de personalidad, pero no está acreditado que sea un delirante", observó. En consecuencia, no hizo lugar al pedido y Gil Pereg seguirá detenido en Boulogne Sur Mer. Hasta la fecha, lleva 387 días tras las rejas.

El caso

La causa tiene 14 cuerpos y 3187 fojas. Días atrás, la fiscalía pidió la elevación a juicio, y habrá que ver si la defensa interpone algún recurso. Podría hacerlo, aunque es probable que tarde o temprano llegue el veredicto de un jurado popular. Pase lo que pase, lo seguro es que habrá más episodios como el de esta tarde.

El israelí Nicolás Gil Pereg denunció la desaparición de su madre Pyrhia Saroussy y su tía Lily Pereg en enero de 2019. Días después, los cuerpos de las dos mujeres fueron descubiertos en un predio de la calle Roca de Guaymallén donde habitaba el imputado. Los cadáveres estaban atravesados por hierros de construcción y enterrados a poco más de un metro, en una habitación cerrada.

Con Pereg preso, empezaron los maullidos. Incluso en un momento el imputado pidió que lo metieran en una jaula del zoológico junto con sus gatos


 

 

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