Asalto comando: robaron más de $3 millones y golpearon a las víctimas
Una finca de cerezas ubicada en Agrelo, Luján de Cuyo, fue escenario este fin de semana de un asalto comando protagonizado por una banda armada de cuatro personas. Las víctimas fueron golpeadas y los ladrones se alzaron con un botín de 3 millones de pesos, una camioneta, 2.000 dólares y 3 celulares, según consta en el parte policial.
El violento robo se produjo en la finca Santacroce, una firma muy importante del rubro que incluso ha sido visitada por funcionarios nacionales. Las víctimas fueron Edgardo Paiva (58 años) y sus familiares Cristian Paiva (35) y Alejo Paiva (22), a quienes les sustrajeron los bienes mencionados en el interior de un predio muy grande: tiene más de 2.000 hectáreas. Los Paiva y un guardia de seguridad llamado Juan Vargas (42) también sufrieron lesiones.
Todo ocurrió en la mañana del sábado. Según la denuncia, las víctimas fueron atacadas en el interior de la finca por cuatro personas que llegaron en una camioneta Chevrolet S-10 y que portaban armas de fuego.
Los asaltantes primero redujeron al guardia de seguridad y después abordaron a la familia Paiva. A dos de ellos los tiraron al piso y los golpearon en la cabeza. No consta en el parte, pero algunas versiones dicen que el guardia de seguridad fue arrojado de un vehículo en movimiento en medio de la huida.
Probablemente tenían el dato sobre un pago a obreros de la finca, ya que se llevaron de uno de los vehículos de los Paiva (un Toyota Yaris) un maletín con 3 millones de pesos. Allí también habían 2.000 dólares y tres teléfonos celulares.
Y hubo más. Los ladrones dejaron su propio vehículo en el lugar del robo y se fugaron en una camioneta Toyota blanca de las víctimas, que se convirtió en otro de los bienes sustraídos.
El escape de los asaltantes se produjo por la zona de la picada de Tupungato y no se supo más de ellos, a pesar de que, luego del recibir aviso, la Policía realizó un operativo terrestre y aéreo para tratar de localizarlos.
El raid delictivo de estas personas había arrancado antes, ya que la camioneta Chevrolet S-10 color gris claro en la que llegaron a la finca Santacroce tenía un pedido de secuestro por robo agravado del 26 de noviembre pasado.