Caso Aliaga: qué sigue luego del hallazgo del cadáver y la confesión

Caso Aliaga: qué sigue luego del hallazgo del cadáver y la confesión

Diego Barrera sorprendió a todos ayer al declarar que fue él quien ultimó a su socio Diego Aliaga durante una supuesta pelea feroz. Con ello intentó desvincular a su pareja Bibiana Sacolle y a los hijos de la mujer, Gastón y Lucas Curi, quienes también están imputados por el crimen. ¿Qué se viene?

Facundo García

Facundo García

Cada vez que dice algo, Diego Barrera mueve el tablero de la causa por el secuestro y muerte de quien fuera su socio, el difunto Diego Aliaga. En su tercera declaración indagatoria, que tuvo lugar ayer, el detenido sostuvo nada menos que fue él quien mató al empresario: "Se me murió", habrían sido sus palabras textuales. Con ellas, el imputado pretende desligar a su pareja Bibiana Sacolle y a los hijos de esta, Gastón y Lucas Curi; quienes de acuerdo con esa versión no habrían tenido participación en los hechos.

"Parece que el día en que Aliaga murió hubo una gran pelea", comentaron fuentes allegadas a la defensa en diálogo con MDZ. Se referían a la mañana del 28 de julio, cuando los dos hombres se reunieron en un predio ubicado en la calle Bandera de Los Andes (Rodeo de la Cruz, Guaymallén).

Esa mañana -Barrera dixit- algún tipo de conflicto se suscitó entre los dos. Extraño, porque la noche anterior habían festejado un logro "de orden privado". Y ahí dentro, en ese enorme espacio donde hablaban de poner una clínica, Barrera asegura que hubo una riña y que Aliaga se le murió. Vale aclarar que de acuerdo a las pericias forenses, la víctima falleció por sofocamiento, es decir que fue privado de oxígeno durante varios minutos

Diego Barrera (50).

La confesión surgió en la jornada en la que el fiscal Fernando Alcaraz decidió informar a los detenidos sobre las nuevas imputaciones -generadas a partir de la reciente producción de pruebas-. Son gravísimas: prevén prisión perpetua. En la misma sesión, Sacolle y los Curi insistieron en su inocencia y el tablero quedó armado así: desde la óptica de la defensa, Barrera mató sin querer a Aliaga -jura que no lo quiso secuestrar- y su familia no habría tenido participación en el delito. Por su parte el quinto imputado, Yamil Rosales, se habría abstenido de declarar.

Barrera pidió perdón a la familia de Aliaga, aunque todavía no explicó el motivo de la hipotética pelea. Algunos opinan que se trata de una estrategia para que el expediente se trate como un homicidio y pase a la justicia ordinaria. "Pero es que tiene que pasar a la justicia ordinaria porque las pruebas que hay señalan que fue eso, un homicidio, no un secuestro", insisten sus abogados defensores.

La zona de Lavalle donde se desenterró el cuerpo.

Federal versus Provincial

Esta extraña pugna entre la Justicia Federal y la Provincial parece remontarse a la prehistoria de la causa. En el inicio, cuando hacía un par de días que Aliaga estaba desaparecido, su hermano Gonzalo fue a hacer la denuncia ante la fiscal local Andrea Lazo. Y justo en ese momento lo llamaron para pedirle dinero, lo que originó que la causa pasara a la órbita del fiscal federal Fernando Alcaraz. ¿Casualidad? ¿Maniobra distractiva? 

La fuente cercana a Barrera continúa: "ignoramos por qué se produjo esa llamada. Entendemos, en principio, que se trató de un intento de distracción", admite. Lo concreto es que para la defensa estarían dadas las condiciones para salir de la Justicia Federal. 

Otro tanto opinó -aunque desde una perspectiva distinta- el juez que entiende en la causa, Marcelo Garnica. Garnica considera que si bien la Justicia Federal tiene prioridad en los casos que parecen ser de secuestro extorsivo, hay variables a tener en cuenta para que un expediente se mantenga en ese fuero. Entre otras, que el secuestro haya sido realizado por una organización, que involucre a varias jurisdicciones o que haya miembros de las Fuerzas de Seguridad sospechados.

El magistrado entiende que no se verifican esas características, y por lo tanto declaró la incompetencia de su ámbito, una decisión con la que ni la fiscalía ni la querella están de acuerdo. El próximo viernes, la Cámara de Apelaciones debería definir por qué cauces continuará la investigación.

¿Y por qué Barrera, si quería despegar a su familia del crimen, no lo hizo antes? "Esa es una respuesta que no tenemos nosotros", contesta la fuente allegada al presunto homicida, sugiriendo que incluso para él hay aristas que siguen siendo difíciles de comprender

  • Para aportes o comentarios, puede escribir a fgarcia@mdzol.com

 

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