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Mi Argentina: qué es el Perfil Bancario Único y para qué sirve

Buscan centralizar el uso de los bancos y billeteras virtuales en la app Mi Argentina en cada celular. Para qué sirve el proceso.

La app Mi Argentina sufrió un hackeo. 

La app Mi Argentina sufrió un hackeo. 

Un nuevo proyecto de ley busca modificar la manera en que los argentinos administran su información financiera. La iniciativa, impulsada por el diputado nacional Martín Yeza, propone crear un Perfil Bancario Único (PBU) que permita centralizar datos sobre cuentas, tarjetas, préstamos, inversiones y otras operaciones financieras en la app Mi Argentina.

La propuesta fue presentada como parte de un régimen de portabilidad financiera y plantea que los usuarios puedan trasladar sus productos y antecedentes de una entidad a otra sin tener que comenzar nuevamente los procesos de evaluación y presentación de documentación. El expediente 1807-D-2026 fue presentado el 27 de abril y contempla su tratamiento en las comisiones de Finanzas y Legislación General de la Cámara de Diputados.

Un tablero financiero personal en Mi Argentina

De acuerdo con el proyecto, el Perfil Bancario Único sería una herramienta digital, personal e intransferible que concentraría la información vinculada con la actividad bancaria y financiera de cada persona. El objetivo es que el usuario tenga acceso a sus datos y pueda decidir con qué entidades compartirlos.

La propuesta contempla que el PBU pueda integrarse a MiArgentina, de modo que el ciudadano tenga desde allí una suerte de tablero financiero personal.

El sistema permitiría consultar los productos contratados, compartir información con bancos y billeteras mediante autorización expresa y facilitar la migración hacia otra entidad. En otras palabras, la idea no sería crear una nueva billetera para mover dinero, sino una herramienta para administrar permisos y datos financieros.

¿Qué se podría trasladar?

El proyecto apunta a establecer un esquema de portabilidad que abarque distintos productos del sistema financiero. Entre los principales se encuentran:

  • Cuentas bancarias y billeteras virtuales.
  • Tarjetas de crédito, aprovechando el historial de consumo.
  • Préstamos personales, donde el historial financiero podría facilitar nuevas evaluaciones.
  • Inversiones y seguros, aunque su incorporación requeriría integraciones más complejas.

La lógica sería similar a la portabilidad numérica en telefonía: el cliente podría cambiar de proveedor sin perder su historial ni tener que reconstruir desde cero su relación financiera.

Uno de los principales argumentos detrás de la iniciativa es que un historial financiero portable podría aumentar la competencia entre bancos y fintech.

El proyecto oficial establece que el PBU busca garantizar el acceso del usuario a su información financiera para promover la competencia y facilitar la elección entre proveedores.

La iniciativa aparece en paralelo al desarrollo del Sistema de Finanzas Abiertas, impulsado por el Gobierno mediante el Decreto 353/2025. El objetivo de este esquema es avanzar hacia un ecosistema en el que los usuarios tengan mayor control sobre sus datos y puedan autorizar su intercambio entre distintas entidades.

¿Qué puede cambiar para los usuarios?

Si la propuesta avanza, el cambio más importante sería que la relación financiera deje de estar fragmentada entre múltiples aplicaciones y entidades.

Un consumidor podría tener una visión más completa de sus productos y, sobre todo, utilizar su historial como una herramienta para negociar mejores condiciones. Para los bancos y las fintech, en cambio, significaría competir no solamente por captar nuevos clientes, sino también por atraer a usuarios que ya tienen una historia financiera construida en otra entidad.