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Merceditas, la huella urbana de la hija de San Martín que Mendoza convirtió en parte de su identidad

A días del Día del Padre mendocino, la historia de Merceditas permite descubrir las huellas de la hija de San Martín en muchos puntos de Mendoza.

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A pocos días del 24 de agosto, el Día del Padre mendocino, la historia de la hija del Libertador ofrece una excusa para mirar de otra manera ese mapa cotidiano. Hay nombres que de tanto verlos los naturalizamos. Hoy nos vamos a ocupar de Mercedes Tomasa de San Martín, a quien su padre llamó afectuosamente Merceditas, la Infanta Mendocina.

Porque Mercedes no quedó solamente en los libros de historia. Está viva en nuestra historia, latiendo en la vida urbana de cada día, en las calles del centro, en las baldosas de la plaza San Martín, en una escultura junto a su padre en plena Alameda, en un barrio de Las Heras, en jardines infantiles y escuelas. Incluso en Mendoza descansan sus restos, junto a los de su marido Mariano Balcarce.

Una calle que aparece, se corta y vuelve a aparecer

En la Ciudad de Mendoza, existe una calle céntrica denominada Infanta Mercedes de San Martín, y recorrerla tiene una particularidad: no se trata de una calle que atraviese de manera continua el entramado urbano. Se puede encontrar en tres tramos de una sola cuadra, una de ellas es tan solo un pequeño callejón, todas enmarcadas entre Av. Colón y Av. Pedro Molina. De este a oeste primero aparece entre Perú y 15 de mayo. Subiendo una cuadra más aparece un breve4 callejón entre el callejón Lemos y Av. Bartolomé Mitre. Tres cuadras más hacia el oeste, el último tramo entre Av. San Martín y Av. 9 de Julio.

El nombre aparece entre estos tramos, separados por otras callecitas y manzanas del microcentro. Pero no termina ahí la memoria sanmartiniana mendocina.

El nombre Infanta Mercedes de San Martín se repite en distintos puntos de la provincia y existen varios tramos catastrados bajo esa denominación. Para quien vive en Mendoza, puede ser una de esas calles por las que pasó cientos de veces sin preguntarse quién fue la mujer cuyo nombre figura en el cartel, que incluso para abreviar parece como I. M San Martín. Un poco indescifrable para cualquier distraído.

Esquina de padre e hija.

Esquina de padre e hija.

Agosto es un mes importante para la historia sanmartiniana. El 17 de agosto de 1850 falleció el general. También en agosto pero de 1816, el 24 más precisamente, nació su única hija y una vez más el pulso urbano nos llama a preguntarnos cosas y saber un poquito más, esta vez, sobre una de las historias familiares más conocidas de la vida de José de San Martín.

¿Quién fue la “infanta mendocina”?

Mercedes Tomasa de San Martín nació el 24 de agosto de 1816 en Mendoza, en la vivienda ubicada en la actual calle Corrientes 343. Por entonces, su padre, José de San Martín, era gobernador intendente de Cuyo, cargo que ejerció entre 1814 y 1817. El Cabildo había alquilado esa propiedad a la familia Álvarez para convertirla en residencia oficial del gobernador, donde San Martín vivió junto a su esposa, Remedios de Escalada. En calle Corrientes hoy funciona el Museo Casa de San Martín.

Merceditas fue la única hija del Libertador y de Remedios. Su infancia estuvo atravesada por las campañas militares de su padre y por la enfermedad de su madre, que murió en 1823. Poco después, San Martín decidió llevarla a Europa, donde transcurrió buena parte de su vida.

En 1825, el Libertador le escribió las conocidas “Máximas para mi hija”, una serie de consejos sobre conducta y valores que quedaron asociados para siempre a la relación entre ambos.

San Martín llegó a llamarla “la infanta mendocina”, un apodo afectuoso relacionado simplemente por ser su hija nacida en Mendoza y con el lugar que ocupaba en su vida. Mercedes, por su parte, lo llamaba “Tatita”.

San Martín y Merceditas, inmortalizados en la Alameda mendocina.

San Martín y Merceditas, inmortalizados en la Alameda mendocina.

La relación entre padre e hija es, precisamente, la razón por la que su nacimiento terminó dando origen a una celebración particular en Mendoza.

La fecha que convirtió a Mercedes en parte del Día del Padre mendocino

El 24 de agosto es el Día del Padre en Mendoza por una tradición provincial que se remonta a 1953, cuando la docente Lucía Zuloaga de García Sada propuso que esa fecha fuera incorporada al calendario escolar en homenaje al nacimiento de Mercedes.

Décadas después, la fecha quedó establecida por la Ley provincial 5131, sancionada en 1986.

El contexto es particular: siete días antes, el 17 de agosto, Mendoza recuerda la muerte de San Martín, ocurrida en 1850 en Boulogne-Sur-Mer. Allí, acompañado por su hija y su yerno Mariano Balcarce, terminó la vida del hombre que había quedado asociado para siempre con la figura del Padre de la Patria.

infanta mendocina merceditas

Una semana después, la provincia recuerda el nacimiento de la hija que había acompañado buena parte de su vida.

Mercedes también está en las calles que los mendocinos recorren todos los días

La calle del centro no es la única huella.

En Las Heras, el Barrio Infanta con una historia que está vinculada además con una experiencia de organización comunitaria impulsada durante la década de 1950 por el sacerdote José María “Macuca” Llorens, junto con sindicatos y vecinos que participaron de un sistema de ayuda mutua para construir viviendas.

El barrio comenzó a tomar forma en terrenos del oeste mendocino y las primeras viviendas fueron entregadas en 1965. Su trazado también tiene una particularidad: debido a las características del terreno, sus calles se apartaron de la tradicional cuadrícula mendocina y adoptaron recorridos diagonales.

En Rivadavia, el nombre aparece en el Jardín Maternal Merceditas, ubicado en Mariano Gómez 1111 y avenida del Libertador. En pleno centro de Mendoza Capital también: el Jardín de Infantes Merceditas de San Martín, en Gutiérrez 380.

Jardín Merceditas de San Martí, en calle Gutiérrez casi Mitre de Ciudad.

Jardín Merceditas de San Martí, en calle Gutiérrez casi Mitre de Ciudad.

Y hay una última referencia que permite cerrar el recorrido. Los restos de Mercedes descansan en la Basílica de San Francisco, ubicada en avenida España 1418, en la Ciudad de Mendoza, esquina Necochea, donde fueron trasladados en 1951 junto a los de su esposo, Mariano Balcarce, y su hija mayor María Mercedes.

Mausoleo de Merceditas, su marido y su hija en la Basílica de San Francisco.

Mausoleo de Merceditas, su marido y su hija en la Basílica de San Francisco.

Una historia que está en el mapa

La próxima vez que aparezca el nombre Infanta Mendocina, Infanta Mercedes, Merceditas de San Martín sabemos que se trata de la misma persona: Mercedes Tomasa, y que puede valer la pena detenerse un segundo. Detrás de ese cartel hay una historia que conecta a Mendoza con la vida privada de San Martín, pero también una particularidad urbana: una mujer cuyo nombre quedó repartido por distintos rincones de la provincia.

Desde una callecita diminuta y que aparece en distintos tramos, hasta un barrio obrero en Las Heras, desde las baldosas de una plaza hasta una iglesia donde descansan sus restos. Esculturas, escuelas, jardines infantiles. Todo forma parte de un mapa que probablemente muchos mendocinos recorrieron.

A pocos días del Día del Padre mendocino, esa geografía ofrece una manera distinta de volver sobre Mercedes: no desde una fecha en el calendario, sino desde las calles y los lugares que los mendocinos habitamos.