Matías Mariotto es el presidente del Atlético Banfield más joven y el más votado de la historia del club
En el ciclo Argentinos que construyen, todo lo que dijo sobre qué significa liderar Banfield en la Argentina actual, en una charla con El Fútbol Podcast.
"No me gusta Milei cantando en el Movistar Arena, me duele la falta de sensibilidad", señala Mariotto.
La Fábrica PodcastCon 27 años y una historia atravesada por la política y el fútbol, Matías Mariotto, presidente del Club Atlético Banfield, habló en El Fútbol Podcast sobre lo que significa liderar una institución en la Argentina actual. “El día que nací fue el mismo día que tengo la fecha de ingreso como socio de Banfield", abrió el juego con naturalidad.
"Mucho recorrido de visitante, ir con mi abuelo, las tres generaciones. Una infancia futbolera”, recuerda. Su ídolo, dice, siempre fue Garrafa Sánchez. Hijo del ex vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto, creció entre la cancha y la política: “Me ha tocado vivir paros, cacerolazos, el conflicto del campo, y saber convivir en un colegio inglés como iba yo. Saber tener un cuero duro para soportar las críticas y los enojos. Me empapé desde siempre, y poder convivir en esos dos espacios me llevó a saber tolerar y manejar esas situaciones”.
Mariotto aclara que lo suyo no fue una herencia política, sino una forma de vida: “No sé si es heredable la política, sí creo que es heredable la forma de vivir, la forma de comprometerse a la hora de trabajar. Con 27 años pude asumir como presidente de Banfield y eso se debe en gran parte a una herencia de saber bancarse los golpes, las críticas y comprometerse cuando algo no te gusta”.
Un apellido que le pesó
Un aspecto que lo marcó desde chico fue crecer en una familia con alta exposición: “La política me apasiona de verdad, pero vi una contracara familiar difícil. Cuando veía que mi viejo llegaba a las 11 de la noche y a las 6 ya arrancaba de nuevo, y veía a mi vieja sola lidiando conmigo, entendí el rol de la mujer sosteniendo la familia. Me chocó, porque no quisiera tener una familia de esa manera. Tiene una contracara dura: estar organizando unas vacaciones y no poder viajar, tener guardias en casa, causas penales, títulos. Son cosas muy duras para vivir en familia, y eso es un poco lo que esquivé. No le esquivo al compromiso, sino a la exposición”.
Sobre su entorno, asegura: “No, no me peleé con amigos. Entiendo todo de dónde viene. Si sabía que TN iba a estar hablando todo el domingo del kirchnerismo y de mi viejo, ya sabía que el lunes me iban a decir algo, y no era culpa de la persona. Me fui resguardando y formé un círculo muy chico con uno o dos amigos que lograron entender mi vida. Hace quince años camino con ellos. No me faltan amigos, pero elijo compartir mi vida con un círculo muy chiquito”.
Mariotto reconoce que la sombra de su apellido le pesó: “Ganar la elección me dio la tranquilidad y la firmeza de decir ‘bueno, algo hay’. Porque hasta ese momento todo se menospreciaba, todo se adjudicaba a que ‘tu viejo estaba en Banfield’. Nosotros hicimos una agrupación de cero”.
"Me decían ‘sos muy chico’"
Aunque hoy la política quedó atrás, el aprendizaje sigue: “Estudié Derecho dos veces, después hice política un año, y la verdad que no me sentía con la fogosidad necesaria para dedicarme a la política nacional. Me gustaba más la gestión, y después lo apliqué al fútbol. Empecé a estudiar gestión deportiva y fue un acierto. Con 21 años encontré mi carrera. Mi objetivo era ser presidente a los 30, y pasaron cosas”.
Sobre su arranque político en el club, recuerda: “Agarré mi lista de contactos y empecé a llamar uno por uno. Hicimos el primer Zoom con 100 personas. Armamos comisiones: cultura, educación, deportes amateur, fútbol… Y una que se llamó ‘Crecimiento y desarrollo’, para los que quisieran soñar un poco. Así arrancamos, escribiendo proyectos”.
El salto definitivo llegó con su candidatura: “En 2021 mi viejo se postuló como candidato, salimos segundos. En 2024 vi que la unidad no era seria y dije ‘yo voy a elecciones’. Me decían ‘sos muy chico’, y yo respondía ‘sí, pero voy a elecciones’. Me ofrecieron ser vicepresidente, pero entendí que nuestro grupo tenía que tener protagonismo. Cuando me lancé como candidato, muchos decían ‘es muy chico’, pero discursivamente pude sostener la candidatura. Cuando tuvimos el cara a cara, vieron que estaba preparado, que había estudiado gestión deportiva y tenía experiencia”.
Esa experiencia fue internacional: “Me tocó ser gerente general de un club en Chile, Unión La Calera, una sociedad anónima. Con 25 años fui el más joven del fútbol chileno. Fue una linda experiencia: otra estructura, otra economía, otro país, otro nivel. Aprendí mucho”.
“En Banfield ganamos la elección un sábado y el domingo fue mi cumpleaños. Nunca volví a salir de mi casa con la misma liviandad de ese día. Tengo la confianza necesaria, no el ego. Puedo tener 26 años, pero lo veo como una virtud. Si tenés humildad y sabés escuchar la experiencia, reunís condiciones positivas”.
Lo primero fue ver al Chiqui Tapia
“Hostigamiento recibí de lo que se te ocurra”, admite. “Pero este es un proceso de endurecer el cuero. Tenés 400 trabajadores, un colegio con 300 alumnos, 80 docentes, un predio de 23 hectáreas y 11 deportes. Es como heredar una empresa enorme. Es aprender a convivir, a dormir a pesar de todo, a tener el teléfono siempre reventado.”
Hoy, Mariotto es el presidente más joven y el más votado de la historia del club. “Batimos varios récords. Fue la primera vez que gana la oposición en Banfield. El traspaso fue rápido, pero nos encontramos con un club comprometido financieramente. El primer día que fui al club me preguntaron: ‘¿Cuándo pagan los sueldos?’ Y yo no sabía ni dónde estaba. Fue un aluvión de realidad.”
“Los primeros quince días no dormís. Pero con el tiempo lo acomodamos. Tengo una comisión directiva al lado mío las 24 horas y soy de delegar. Cada uno tiene su espacio”, explica.
Sobre su relación con la AFA y el fútbol argentino, responde sin dudar: “Lo primero que hice al asumir fue ver al Chiqui Tapia, y fue muy paternal, muy bueno, un tipazo. Después me fui apoyando en Milito. Me han recibido muy bien. Hoy en AFA, con Banfield está todo bien. Hice unas declaraciones después de Estudiantes, fastidioso por los arbitrajes, y al otro día estaban todos los canales sacudiéndome. Pero yo no lo hice para que maten a la AFA o a Tapia, lo hice por defender los intereses de Banfield”.
"Una cosa son las sociedades anónimas y otra el gerenciamiento"
"No veo previsibilidad ni futuro"
“Tenemos un presidente de la AFA que vos lo llamás y te atiende. Y si no te da la reunión en 24 horas, te la da en 48. Eso no sé si ha pasado siempre. Critican al Chiqui Tapia, pero tienen un candidato que se tuvo que bajar por los problemas que tenía”, resalta sin titubear Mariotto.
El titular de Banfield no le esquiva a meterse en la política nacional y la crisis actual: “No veo previsibilidad, no veo futuro. Me está costando encontrarle sentido económico a este gobierno, pero no lo digo desde un lugar partidario. Más allá de lo económico, que tampoco es culpa de Milei porque esto viene de arrastre de muchos años, no me gusta una imagen de un Milei cantando en el Movistar Arena. Eso es lo que más me duele: la falta de sensibilidad”.
Enfatiza: “Hasta un municipio tiene menos problemas que un club. Nosotros todos los fines de semana rendimos examen, sufrimos, nos putean o nos quieren. Es realmente desgastante, porque uno toma decisiones sanas, pero tiene que revalidarse todo el tiempo”.
El ciclo de MDZ Argentinos que construyen
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Aquí reunimos sus voces, en primera persona, para conocer cómo se levantan proyectos que impactan en la industria, el campo, la tecnología, el real estate, el deporte y tantas otras áreas.
En alianza con La Fábrica Podcast, los protagonistas nos comparten sus experiencias, aprendizajes y sueños. Son relatos que inspiran, testimonios vivos de que con visión y esfuerzo es posible crecer. Historias de argentinos que, paso a paso, construyen un país más fuerte y pujante.