Luna DS: "Quiero que haya una voz para los que necesiten escuchar su realidad reflejada"
La cantante y compositora emergente conversó con MDZ sobre la creación de su personaje, la catarsis en sus letras y cómo transformó la depresión, el insomnio y la autolesión en un refugio artístico.
"Creé un personaje para cuidar la fragilidad y debilidad de mi persona.", expresó Luna DS.
MDZLuna DS es una cantante, compositora y performer emergente que desafía la escena actual combinando punk, dark pop, industrial y música clásica. Con sólida formación vocal y teatral, destaca por una presencia magnética y una propuesta auténtica que rompe con lo prefabricado. Su sencillo "Perdí el Control" reaviva la fuerza del punk rock latinoamericano como refugio y catarsis para quienes no encajan. Así, se consolida como una figura disruptiva y con proyección internacional que no sigue caminos, sino que los reinventa.
Mirá la entrevista completa a Luna DS en MDZ
- Para la gente que no conoce tu trabajo, ¿cómo fueron tus inicios con la música?
- Mis papás son músicos. Yo era hiperactiva y adicta a la televisión, así que a los 3 años me anotaron en una escuela de teatro musical para contener esa energía. Resultó que fue lo que más me gustó en el mundo.
Después empezó mi camino haciendo mi propia música. Fue un recorrido lento: empecé componiendo por mi cuenta y hace unos 8 años voy al estudio. Llevó un proceso largo con psicóloga para animarme a mostrar lo que hacía. Empecé a lanzar temas en 2024 y el proyecto de "Luna" arrancó de lleno en 2025.
- ¿La música funciona para vos como un canal de expresión o de purga?
- Me encantaría decirte que sí, pero me pasa al revés: hago un proceso de autoanálisis que resulta bastante doloroso. Cuando compongo trato de generar un clima de mucha introspección para escribir desde lo consciente e inconsciente. A veces llego a verdades mías que no tenía tan en cuenta y termino las sesiones muy drenada o llorando. En el momento de cantar quizás sirve para soltar, pero al escribir indago tanto que llegó a lugares oscuros.
- ¿En qué momento te gusta escribir?
- No hay un momento fijo. Hay días en los que llegó al estudio a hacer un tema de cero y otros en los que uso una energía particular. Por ejemplo, mi canción "Final" nació un martes a las 3 de la mañana tras volver de una fiesta en la que la pasé mal. Habla de mis nulas ganas de vivir, pero también de mis nulas ganas de tomar la decisión de poner ese final. Es una canción muy fuerte que me conecta con mucha gente.
- Tu propuesta sale de lo comercial convencional. ¿Qué tan importante es para vos hablar de salud mental en tus canciones?
- Todo nació al no querer escribir sobre el amor romántico convencional en mi EP. Quería hablar de mí y de mis etapas. Sacamos "Perdí el control", que habla del momento previo a un ataque de pánico. En "Amor por la eternidad" hablo de celos patológicos; en "Final", de tendencias suicidas; en "Dosis", de tendencias adictivas; y en "Hielo seco", del amor obsesivo.
Siento que no puedo ser honesta si no hablo de lo que realmente pienso y siento. De chica no tenía referentes en español que hablaran de esta oscuridad o de estos pensamientos distintos. No me pongo en lugar de referente porque es mucho peso, pero sí quiero que haya una voz para los que necesiten escuchar su realidad reflejada.
- ¿Es Luna la misma persona en sus canciones que en su vida cotidiana?
- Sé separarlo un poco. "Luna DS" es mi nombre artístico: es más exagerada, oscura y perversa. En cambio, "Luna Lunita" es la que encontrás en su casa en pijama rosa de unicornio, jugando al League of Legends o escuchando a Olivia Rodrigo. Creé un personaje para cuidar la fragilidad y debilidad de mi persona.
- En tus letras solés hacer paralelismos entre el amor y las adicciones. ¿Cómo surge esa búsqueda?
- Nació a partir de la canción "Dosis". Viví una relación tóxica durante años y, al dejarla, sufrí una abstinencia psicológica y física con síntomas similares a los de cualquier sustancia: escalofríos, falta de apetito, insomnio. Ahí entendí el paralelismo de estar obsesionada con algo que, aunque parezca un cuidado en la superficie, te destruye por dentro.
Además, cuando me empiezo a enamorar le tengo tanto miedo al desamor que tiendo a incrementar ciertos vicios para tapar los síntomas. Por eso recurro constantemente a esa analogía.
- Una vez dijiste: "Yo laburo para que mi vida sea linda". ¿Querés contarnos un poco sobre ese mensaje?
- Mi depresión no fue por un trauma, sino que es hereditaria. Desde muy chica tuve ataques de pánico e hipersensibilidad. Con el tiempo y trabajo personal, aprendí a reconocer los síntomas antes de llegar a un meltdown o ataque de pánico y sé cuándo correrme.
Hoy trabajo para tener una vida linda y saludable. Cuido mis vínculos, puse límites sanos, cuido lo que consumo (tanto sustancias como entretenimiento o relaciones) y mantengo una rutina que me proteja. Mi realidad cambió mucho en los últimos dos años: viajo, me dedico más a la música y hago un trabajo interno diario para tener la vida que siempre soñé.
- Además de la música, ¿Dónde más te expresas?
- Me expreso a través del maquillaje, el tinte de pelo y el boxeo. Entreno para pelear y en esa disciplina encontré un lugar donde sanar y volverme más fuerte. Soy muy fanática del cine (Studio Ghibli, Tim Burton, The Beatles). Y hace poco me hice un tatuaje grande de un cuervo para tapar cicatrices de autolesiones pasadas. De chica tuve trastorno de control de impulsos, lo que me generaba mucha ansiedad, depresión y situaciones de riesgo. Tapar esas marcas fue un paso fuertísimo en mi vida.
- ¿Cómo te sentiste tras compartir públicamente ese cambio en tu piel?
- Me movió mucho. Cada vez que hablo de mi historia o de mi depresión se abre un canal directo con mis seguidores. Leo a todos y me sirve para entender por qué me escuchan. Al principio no medí las consecuencias de subir ese contenido, pero me habló mucha gente compartiendo sus propias historias.

