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La pesadilla de una familia mendocina en el incendio de Bayahíbe: "Perdimos absolutamente todo"

Paula, su esposo y su bebé de 18 meses estaban alojados en el hotel de Bayahíbe que se prendió fuego. Cómo lo vivieron y dónde están ahora.


"Estábamos en la playa y no sonó ni una sirena. No había plan de contingencia. Perdimos absolutamente todo en el incendio", resumió Paula en diálogo con MDZ sobre el incendio del hotel de Bayahíbe en República Dominicana que vivió en primera persona.

La familia mendocina en Bayahíbe

Unas vacaciones paradisíacas se convirtieron en un derrotero de catástrofe, inseguridad y desamparo para una familia mendocina que decidió viajar unos días a Bayahíbe.

Ayer, Paula estaba junto a su esposo y su hijo de 18 meses en la playa disfrutando de las aguas tibias del Caribe cuando vieron como las llamas arrasaron con el hotel -Viva Wyndham Dominicus Beach- donde estaban hospedados. "Estábamos en la playa tranquilos, vimos una llamita y a los dos minutos tuvimos que salir corriendo", contó.

"Había gente en silla de ruedas que fue trasladada por otros huéspedes del hotel. Hubo que sacarlos por la arena al lado contrario al viento", agregó Paula, para quien se sumaron varios factores que contribuyeron al incendio: una llama, el personal que no actúa en tiempo y forma, las altas temperaturas del lugar y los techos de paja. "Nosotros perdimos absolutamente todo en el fuego, hasta la mamadera de mi hijo y los pasaportes", señaló.

"Fue un caos"

Uno de los aspectos más atemorizantes del incendio fue la improvisación que Paula vio en el trabajo del personal. "Se empezó a incendiar todo en un segundo. Pero no sonó ni una sirena. No había nadie que avisara que se estaba prendiendo fuego el hotel. Nada de contingencia. La gente se iba enterando por otros huéspedes y por el fuego. Fue increíble", señaló.

"Los bomberos llegaron media hora después. Demoraron muchísimo. En parte el incendio se propagó porque no supieron reaccionar y porque no hay plan de contingencia. El personal estaba tan asustado como nosotros", agregó.

Además, dijo que tuvieron que hacer repetidos reclamos hasta que les asignaron una habitación en otro hotel de la misma cadena pero que no les dieron ni toallas."No había ni botellas de agua. Tengo un bebé de 18 meses y no me han ofrecido ni un pañal. Hicimos la denuncia en la Embajada y volvemos el 26 a Mendoza", cerró.