ver más

La persistencia del cuerpo en las esculturas: Walter Gavito y Pascual Buigues dialogan en el Museo Perlotti

La nueva exposición del Museo Luis Perlotti reúne, por primera vez, a dos figuras clave de la esculturas argentinas del siglo XX, explorando la figura humana.


El Museo de Esculturas Luis Perlotti inauguró el jueves pasado una exposición que reúne, por primera vez, a dos figuras clave de la escultura argentina de la segunda mitad del siglo XX: Walter Gavito y Pascual Buigues. Bajo la curaduría de María José Pérez, la muestra establece un cruce generacional y estético entre dos artistas que, desde distintas procedencias y técnicas, sostuvieron una misma convicción: la vigencia inagotable del cuerpo humano como territorio expresivo.

La exhibición, propone un recorrido que evidencia afinidades y tensiones entre ambos escultores. No se trata de una aproximación temática convencional, sino de una lectura que busca subrayar cómo cada uno, desde su tiempo y sensibilidad, defendió la figura en un campo artístico que, desde los años sesenta, se inclinaba hacia la abstracción, los nuevos materiales y los lenguajes conceptuales.

Walter Gavito

Walter Gavito

Un diálogo de miradas sobre la figura

Las obras de Walter Gavito (La Plata, 1935 – Buenos Aires, 2017) revelan un modelado orgánico, silencioso y profundamente sensorial. Conocido por su preferencia por la figura femenina y por una filiación cubista que reestructura el cuerpo en planos, curvas y tensiones geométricas, Gavito desarrolló un lenguaje que combina clasicismo y síntesis moderna. “El cubismo es una reestructuración de la naturaleza de una forma plástica”, afirmaba; una definición que se vuelve evidente en sus volúmenes calmos pero de una intensidad contenida.

Pascual Buigues, “Labor”

Pascual Buigues, “Labor”

Gavito se formó desde niño en el dibujo profesional y luego en la Escuela Manuel Belgrano, para finalmente graduarse como Profesor Superior de Escultura y Dibujo en la Universidad Nacional de La Plata. Becado por el Fondo Nacional de las Artes en 1960, desarrolló una trayectoria llena de exposiciones y premios. Además de su obra figurativa, fue un notable retratista y uno de los escultores argentinos más destacados en el tratamiento de temas religiosos. Su producción en dibujo, especialmente sus acuarelas, evoca la sensibilidad de Rodin y destaca por su delicadeza.

Bronces en la exposición

Bronces en la exposición

Por su parte las esculturas de Pascual Buigues (Teulada, España, 1897 – Buenos Aires, 1980) ofrecen una energía distinta: una síntesis volumétrica que condensa fuerza, serenidad y una mirada clásica nutrida por su formación en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, en Valencia.

Walter Gavito, “La fuente”

Walter Gavito, “La fuente”

Buigues llegó a Buenos Aires en 1922 y, al instalar su taller en la fundición Trivium, se integró rápidamente al ambiente artístico local. Su presencia en los Salones Nacionales y Provinciales —donde obtuvo múltiples premios— lo consolidó como uno de los escultores más respetados de la primera mitad del siglo.

Pascual Buigues, “Sirena”

Pascual Buigues, “Sirena”

Autor de piezas emblemáticas como el Monumento al Gaucho en Mar del Plata (realizado junto a Juan Grillo) o los retratos de figuras históricas como Guillermo Brown, Hipólito Yrigoyen en la ciudad de Azul y José de San Martín, Buigues combinó la tradición académica con una economía formal que otorgó a su obra un carácter sobrio y monumental.

Pascual Buigues, “Bravura “

Pascual Buigues, “Bravura “

La muestra no busca homologar a ambos artistas sino poner en tensión su modo de abordar un motivo compartido: la persistencia del cuerpo como núcleo de sentido, incluso cuando otras estéticas dominaban la escena.

Walter Gavito, “Muchacha”

Walter Gavito, “Muchacha”

La mayoría de las obras expuestas se presentan en bronce, fundidas a la tierra o cera perdida, técnicas ancestrales que ambos artistas dominaban a la perfección. (en Pujol 644 CABA)

* Carlos María Pinasco es consultor de arte.

carlosmpinasco@gmail.com