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La identidad Therian: entre la búsqueda espiritual adolescente y la violencia digital

Jóvenes que se identifican con animales. Una adolescente nos explica de qué se trata y la gravedad de las amenazas de violencia.

En los últimos meses, una tendencia identitaria surgida en los años 90 ha cobrado notoriedad en Argentina, especialmente entre adolescentes, impulsada por la viralización de contenidos en redes sociales como TikTok: ser Therian. Es una tendencia donde jóvenes expresan una identificación con ciertos animales, sin que esto implique un abandono de su condición humana o de sus responsabilidades cotidianas.

Esta práctica, sin embargo, ha generado una polémica que deriva en casos de acoso y amenazas violentas. Crece con la tendencia therian lo que la juventud nombra como "hate". Para comprender más profundamente, MDZ Radio conversó con una joven mendocina de 12 años que lo explica desde su propia experiencia. Bailey, el nombre que eligió la joven, se identifica con un Golden Retriever y sintetizó: “Un Therian es alguien que se siente identificado de manera involuntaria con un ser no humano”, a partir de una conexión "física, espiritual y psicológicamente" definió durante la entrevista. Para ella, la conexión es de tipo “espiritual”, basada en “la gran conexión que siento con esa raza de perro”. Su acercamiento comenzó hace dos años, a través de TikTok, y se consolidó con la película "La razón de estar contigo": “Es muy alegre, muy feliz, muy amable con todos”.

Una práctica lúdica de la identidad, no una patología

Especialistas consultados por MDZ coincidieron en que, en la gran mayoría de los casos, esta identificación forma parte de un proceso lúdico de exploración identitaria común en la adolescencia, y no constituye una patología. Se distingue de condiciones como la zoantropía clínica, donde la persona cree literalmente ser un animal. “No es que se creen animales, no es que viven su vida como animales”, aclaró uno de los conductores. Bailey confirmó este aspecto: “Yo no ando en cuatro patas” y aclaró que actividades como la elaboración de máscaras son más un “hobby” que una parte central de su identidad Therian.

El padre de Bailey, quien la acompañó en la entrevista, respalda esta visión: “Yo realmente no lo vi nada malo… Me parece algo muy lúdico”. Él contextualiza el interés de su hija en su crianza: “Su mamá es veterinaria, entonces ella tiene más conexión con los animales”. Su principal preocupación, expresada en el diálogo, es la violencia en redes sociales, no la identificación en sí misma.

El “lado B”: acoso y amenazas de violencia física

El fenómeno no está exento de una reacción hostil. Bailey y otros adolescentes Therians enfrentan un clima de odio (“hate”) y amenazas concretas. La joven relató que, al publicar sobre un grupo de “Therians mendocinos”, recibió comentarios agresivos: “Una persona me comentó que tenía un pitbull agresivo que lo quería llevar para que nos hiciera daño”. Incluso, una supuesta “juntada” convocada para el 20 de febrero en Plaza Independencia resultó ser una trampa. “Esa es falsa… se ve que han creado un grupo para ir a hacernos mal”, denunció Bailey.

Esta situación de acoso limita su expresión. “La verdad que me gustaría estar con mi máscara [en el parque], pero no lo hago por el hate que hay”, confesó. En la escuela, también sufre indirectamente los prejuicios: “Mis compañeros se ponen a atacarlos [a los Therians] y eso no me gusta, ya que soy una y ellos no lo saben”.

Una comunidad que busca espacio en Mendoza

Pese a la hostilidad, Bailey y una amiga que conoció en el evento Mendotaku –donde sí pudo usar su máscara al sentirse en un “lugar seguro”– han creado un grupo privado de WhatsApp con alrededor de diez Therians reales de Mendoza para organizar encuentros genuinos.

El testimonio de Bailey retrata un conflicto entre la exploración identitaria adolescente, amplificada por las redes, y la desinformación que alimenta la violencia digital e incluso física. Como resumió el padre de Bailey: “¿Cuándo le han querido pegar a un niño porque usó un traje de Batman?”. La pregunta queda flotando, mientras jóvenes como Bailey afirman su identificación: “Yo sí me veo siendo Therian porque esto me ha interesado desde muy chiquita y creo que me va a seguir gustando bastantes años”.