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La culpa, siempre, es de los padres y las madres

Las pintadas violentas en escuelas de la provincia deben hacernos rever qué estamos haciendo, y qué nos falta, en la crianza de nuestra descendencia


Apenas iniciada la segunda quincena de abril, tuvimos en Mendoza una lluvia de amenazas en escuelas (que supo convertirse en tormenta por momentos) que prometían tiroteos, insultaban y promovían acciones violentas; situaciones no solo reducidas a palabras, sino también con hechos concretos, incluido el ingreso a establecimientos escolares de alumnos con réplicas de armas de fuego, pero tan reales que asustaban con su sola vista. Es justo declarar que no es algo que pasó “solo en Mendoza”, ya que hemos tenido noticias de hechos similares en varias ciudades del país y en otros países también; todos los hechos, al parecer, responden a una activación viralizada en redes sociales, “en recuerdo” de la masacre de Columbine, en Estados Unidos, que ocurrió un 20 de abril, y en la cual en un establecimiento escolar los agresores mataron a trece personas antes de suicidarse, hacen ya veintisiete años.

No pasó solo en Mendoza

Y la frase del título entonces, es la que se reitera en este momento: porque los jóvenes que pintaron consignas referidas a ataques con armas de fuego a sus compañeros y compañeras en sus respectivas escuelas, las realizaron en los establecimientos educativos; pero la verdad es que, la mayor parte del día, esos adolescentes están bajo la jurisdicción de sus padres y madres, no en la Escuela: el contacto con las computadoras y celulares de los cuales obtuvieron esos retos virales lo tienen, en general, fuera del ámbito de protección del Estado, que es responsable de las personas que están en los establecimientos educativos, sean estudiantes, docentes o trabajadores, pero no el resto del tiempo. Son los padres y madres de esos adolescentes, entonces, los principales responsables de cuidar de su descendencia, y de enterarse “en qué andan” cuando navegan en las profundidades de un internet cada vez más oscuro.

Los adolescentes están bajo el cuidado de sus padres

Acá es necesario aclarar algo: los progenitores de las nuevas generaciones de habitantes de esta bendita Argentina, están cada vez con mayores dificultades a la hora de conseguir o mantener su fuente de ingresos, por lo que la virtualidad resulta a veces una supuesta ayuda para evitar que, mientras se consigue el pan de cada día, los chicos y chicas “anden por ahí”; es cierto que puede ser preferible tenerlos en casa, mirando a la pantallita, pero no es menos cierto que los peligros acechan también en ese entorno, y que la responsabilidad parental existe en estos casos, y no podemos olvidarla por el hecho de que tengamos la otra obligación, la de conseguir el sustento diario. Si así no fuera, al final, tanto “deslomarse” por los hijos e hijas termina siendo inútil, porque las redes producen más daño en la próxima generación que el que se pretende evitar, sudando de sol a sol, a espaldas del verdadero problema.

Escuelas de Mendoza

Todos los hechos, al parecer, responden a una activación viralizada en redes sociales, “en recuerdo” de la masacre de Columbine.

La responsabilidad parental existe

Pero la cosa no termina ahí: porque la legislación vigente en Mendoza (aprobada hace menos de un año a instancias del Ministerio de Educación provincial) responsabiliza directamente a los progenitores de los actos y acciones de sus hijos menores, existiendo la posibilidad de que reciban multas por esos hechos delictivos cometidos por su descendencia, y hasta podrían quedar detenidos (padres o madres) en caso de reincidencia de los menores en hechos violentos realizados en establecimientos escolares. Resumiendo, y hablando claro: la ley dice que la culpa es de los padres y de las madres, si es que menores de edad cometen actos delictivos por los que no son imputables. En mi humilde opinión, está bien que los menores no sean imputables de delitos, pero está bien también que sus progenitores paguen las consecuencias por los daños que esas acciones generen en otras personas, que en general, son miembros de la comunidad educativa en la que cursan sus estudios quienes agreden.

La ley dice que la culpa es de los padres

Específicamente, en los hechos de estos días, se han vivido situaciones que rayan la incoherencia: una madre que recomienda a su hijo de diecisiete años que vaya a la escuela con una réplica de un arma, o un padre que amenaza por audios de whatsapp, como dejando en evidencia que, no solo son las redes sociales el problema. Los padres y madres no están entendiendo la gravedad de las acciones en las que acompañan a su descendencia, ya que afectan a otras personas, y generan la necesidad de que el Estado movilice recursos y termine, por ejemplo, poniendo consignas policiales en las Escuelas en las que se generaron amenazas. Que la verdad es que no está bueno ver a las fuerzas de seguridad en la Escuela de nuestros niños, pero peor sería que los agresores pasaran de las palabras a los hechos, y que no hubiera en las proximidades nadie capacitado para defender al resto de los miembros de la comunidad educativa.

Como dato adicional, resulta interesante observar una medición que se publicó en estos días, realizada a mujeres del gran Mendoza, de entre 25 y 55 años de edad; es importante notar que este grupo de habitantes de nuestra provincia representa solo el 17% del padrón provincial de votantes, pero es entre esas personas en donde están la gran mayoría de las madres de los estudiantes: al parecer la medición supone que son solo las progenitoras femeninas las responsables de la crianza de su descendencia, creencia tal vez reforzada por el machismo que no cede, y quizá tengan razón, pero en fin, lo importante en definitiva es saber qué respondieron. Y lo que dijeron al ser consultadas, en un 87% de los casos, es que les parecía bien que fueran los padres y madres quienes “pagaran” por los dichos y hechos de sus hijos menores en las escuelas. Como dato de color, la medición declara que el Ministro de Educación está “desaprobado” ya que obtiene el acompañamiento del 41% de las encuestadas. Tadeo García Zalazar quiere ser gobernador, y el dato quizá deba ser medido con otra vara: el actual mandatario, en 2023, fue electo con el 39,5% de los votos, por lo que quizá ese 41% sea más que suficiente para colocar a TGZ en el Sillón de San Martín.

Tadeo Mendoza

El actual mandatario, en 2023, fue electo con el 39,5% de los votos, por lo que quizá ese 41% sea más que suficiente para colocar a TGZ en el Sillón de San Martín.

Los padres y madres no están entendiendo la gravedad de las acciones

Por último, entender que las acciones realizadas desde el Ministerio de Educación parecen haber sido las correctas, desarrollando un protocolo que fue distribuido a las autoridades escolares, sumado al soporte de las fuerzas de seguridad, pero también con el apoyo de más de cuatrocientas personas, profesionales de las ciencias de la salud, que acompañaron a los diferentes miembros de la comunidad educativa. Es imposible saber qué habría pasado si no se hacía nada, pero es necesario recordar que, en nuestra Latinoamérica, y respondiendo al mismo reto viral que recordaba aquella masacre de Columbine, hubo este fin de semana un tiroteo en México, más exactamente en la pirámide de Teotihuacán, en donde un agresor mató a una turista e hirió al menos a trece personas más, coincidentemente, el mismo número de víctimas fatales de Columbine en 1999.

Es imposible saber qué habría pasado si no se hacía nada

El hecho de que la culpa por las acciones de hijos e hijas menores sea siempre de los padres y de las madres, debe ser tomado, antes que como un “reto”, como un recordatorio de la obligación principal que tenemos: los adultos no solo debemos ser responsables por nuestra situación ante la sociedad o por miedo a las represalias legales, sino principalmente, porque queremos, y de eso no tengo dudas, lo mejor para nuestra descendencia.

* Pablo Gómez. Licenciado en Ciencias Sociales.