"La creatividad me salvó muchas veces": Campi, a corazón abierto, antes de salir a escena
Campi se abre a corazón abierto y reflexiona sobre cómo la creatividad lo salvó en momentos difíciles, a minutos de subir al escenario del Teatro Liceo.
La obra Papá por siempre cuenta con el protagónico de Campi y completan el elenco Dani "La Chepi", Albana Fuentes y Pablo Albella.
Soy PrensaEn el Teatro Liceo, a minutos de salir a escena con, Martín Campilongo, más conocido como Campi, recibe a MDZ y se toma un momento para mirar hacia atrás. Su historia no es lineal ni cómoda: va desde actuar a la gorra en la calle hasta llenar salas, atravesada por la creatividad, la necesidad y una filosofía de vida donde incluso los momentos más difíciles se transforman en aprendizaje.
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El presente de Campi
A los 57 años, Campi atraviesa un presente que define sin vueltas: “Estoy siempre en el mejor momento de mi vida”. Lejos de ser una frase hecha, su mirada tiene que ver con una construcción personal: cada etapa, incluso las más complejas, tuvo su valor. Hoy protagoniza una obra exigente, donde canta, baila y sostiene dos horas de texto en escena. “Esta obra me llegó en el momento justo para ponerme al tiro, dejar de fumar y ver que todavía estoy en carrera”, explica.
De la calle al escenario
Antes del reconocimiento, hubo calle. Mucha. Campi recuerda sus inicios pegando carteles con un balde de engrudo, caminando desde Parque Patricios a Microcentro para poder encontrarse con su público. “Pegaba carteles, me los sacaban, volvía a pegar y el viernes tenía función”, cuenta. Esa lógica de insistencia marcó su carrera desde el inicio. En ese contexto también vivió momentos inesperados, como una noche en San Telmo junto a Luca Prodan: “Volviendo a las cuatro de la mañana terminé pasando la noche con él, tomando ginebra”. Una postal que mezcla precariedad, bohemia y una época irrepetible.
La creatividad como salvación
Si hay un concepto que atraviesa toda su historia es la creatividad. Para Campi, no es solo una herramienta artística, es un capital. “Me quedé sin laburo, compré dos hámsters, armé una ciudad miniatura y empecé a grabar historias. Gané premios, lo vendí a Canal 13… la creatividad me salvó muchas veces”, relata.
El fracaso como aprendizaje
Lejos de dramatizar los tropiezos, Campi los resignifica. “El fracaso para mí es una enseñanza. Entonces ya no es fracaso”, asegura. Su método es casi quirúrgico: analizar, desarmar y entender qué falló para avanzar.
Humor, familia y valores
El humor fue también un refugio. “Me salvó del bullying”, dice. Y reconoce que esa herramienta le dio un lugar cuando no lo encontraba desde otro lugar. En lo personal, destaca la estabilidad de su pareja con Denise Dumas: admiración mutua, reglas claras, como no insultarse ni levantar la voz, el secreto de 20 años de amor.
Su análisis sobre la Televisión actual
Sobre la actualidad del medio, Campi es crítico: “No hay actores trabajando como actores en la tele”. Para él, el problema no es solo económico, sino estructural. “No podemos seguir midiendo con un aparatito cuando la gente mira cuando quiere”, plantea, en referencia a los cambios en el consumo.
Entre anécdotas y reflexiones
Durante la charla también surgen historias curiosas, como cuando Javier Milei quiso regalarle un perro gigante tras la muerte del suyo: “Me llamaba insistentemente, pero me asustaba el tamaño”. En cuanto a su mirada sobre Marcelo Tinelli, lo define con gratitud y sobre el momento de adversidad que atraviesa el conductor, sostiene que “es una lección cara” y que “por algo le está sucediendo esto”, al mismo tiempo sostiene que “algo bueno va a salir de esto”
Dinero, tiempo y sentido
Para Campi, el éxito no se mide solo en dinero. “Hice lo suficiente para ser feliz”, afirma. Y deja en claro su prioridad: el tiempo. “Prefiero tener tiempo… para ir a pescar”.
Sin arrepentimientos y con futuro
Lejos de revisar el pasado con culpa, lo acepta como parte del camino: “No me puedo arrepentir. Todo lo anterior me trajo hasta acá”. Con la mirada puesta en el futuro, se proyecta activo, trabajando y disfrutando: “Me quedan 30 años pendientes”.
Una filosofía de vida
Antes de salir a escena, deja una definición que resume todo su recorrido: “Me puse unos lentes para ver la vida del lado lindo… y no da para perdérsela”.