ver más

Katherine Strasser: por qué hablar con los niños mejora la comprensión lectora

La investigadora chilena advierte que el vocabulario temprano es clave para comprender textos y se construye desde la infancia.


Katherine Strasser es una psicóloga e investigadora chilena cuyas investigaciones sobre el desarrollo del lenguaje temprano han impactado en el ámbito educativo de nuestra región. A partir del estudio de cómo las experiencias familiares y escolares influyen en el desarrollo cognitivo y lingüístico de los niños, ha creado diversos recursos pedagógicos para apoyar a familias y docentes, tales como el libro Un mundo de palabras: vocabulario para el aprendizaje, y manuales de buenas prácticas como Leer para hablar.

El aprendizaje comienza en casa

Su principal hallazgo es que el vocabulario es el predictor más fuerte de la comprensión lectora a largo plazo, por eso es tan importante la conversación con los niños, porque es una de las mejores maneras de ampliar su vocabulario y acercarlos a nuevos conceptos.

Qué significa “saber leer”

Esta pregunta puede sonar absurda por su aparentemente obvia respuesta. Sin embargo, la respuesta es más compleja de lo que pensamos rápidamente. Se podría decir que saber leer significa hacer la correspondencia grafema y fonema. Es decir, atribuirle a cada letra su sonido correspondiente. Sin lugar a dudas, eso es una parte importantísima de la lectura, ya que sin saber decodificar no hay lectura posible. Pero, la “lectura” entendida más profundamente implica también tener la capacidad de recomponer el sentido de las palabras y del tejido que se va formando entre ellas en las oraciones y en el texto como unidad mayor. Saber leer, en este sentido, es poder decodificar las letras y también reconstruir el sentido que se teje entre ellas.

TIXI1

Katherine Strasser

Katherine Strasser remarca que suele suceder que en 4° grado aparezcan casos de niños que no logran comprender lo que leen a pesar de poder leer muy bien en voz alta. Esto sucede porque no ha desarrollado su “biblioteca mental” de conceptos, que se construye desde los dos años. Strasser explica que la lectura tiene dos pilares: uno es la mecánica de la lectura, el reconocimiento de las letras, y otro es la comprensión del lenguaje oral. A veces se pone mucha energía en que los niños aprendan a leer a los 6 años, pero se descuida “la biblioteca mental” de conceptos. Así, por ejemplo, si un niño lee la palabra "astuto" pero no sabe qué significa, su cerebro se frena. Pierde el hilo, se frustra y, eventualmente, deja de disfrutar la lectura. Las investigaciones de Strasser demuestran que el vocabulario es acumulativo: quien sabe más palabras, aprende palabras nuevas más rápido (el famoso "Efecto Mateo"). Y por otro lado, que también la profundidad importa: no es solo saber muchas palabras, sino entenderlas y saber usarlas en otros contextos.

La oportunidad que tenemos en casa

En un contexto de sobreestimulación digital y mensajes fragmentados, la riqueza del lenguaje se está empobreciendo. Resulta evidente también, que los nuevos hábitos ligados a lo digital y audiovisual traen aparejados nuevas formas de interacción con menos momentos de conversación. Esto repercute directamente en el desarrollo cognitivo de los niños, quienes al tener menos interacciones habladas tienen menos posibilidades de acceder a palabras y conceptos nuevos que amplíen su campo de comprensión y expresión.

Para que los niños lleguen con un terreno sólido sobre el cual construir su comprensión, es necesario que desde el entorno familiar abonemos esa tierra. En este sentido, lo que podamos hacer desde el hogar va a incidir positivamente en el desarrollo cognitivo de los niños, va a permitirles crear un “diccionario interno” para descifrar el mundo y comprenderlo.

LEER

A veces se pone mucha energía en que los niños aprendan a leer a los 6 años, pero se descuida “la biblioteca mental” de conceptos.

¿Qué podemos hacer?

Katherine Strasser es una de las expertas que forma parte del panel de formadores del diplomado en alfabetización inicial de Wumbox.