Jóvenes frente al mercado laboral: más flexibilidad y menos estabilidad
Un estudio revela que el 40% de los jóvenes es freelance, pero la falta de ingresos fijos posterga proyectos de vida como tener una casa.
El nuevo pulso entre jóvenes y empleadores que redefine el mercado laboral.
Alf Ponce Mercado / MDZUn estudio reciente realizado por las consultoras Reyes-Filadoro y Enter Comunicación analiza la realidad laboral de los jóvenes argentinos de entre 18 y 35 años, revelando un escenario marcado por la búsqueda de autonomía y la pérdida de estabilidad económica. La investigación, fue presentada por la politóloga Florencia Filadoro, directora de la consultora Reyes-Filadoro, en MDZ Radio.
“Un cuarto de los jóvenes no trabajan por distintos motivos en ese rango etario, y tres cuartos sí trabajan”, señaló Filadoro. De aquellos que están empleados, “un 40% prácticamente trabaja de manera independiente, el famoso freelance”.
La especialista explicó que este modelo responde a una “relación mucho más flexible para ambas partes del trabajo: el trabajador y la empresa”. Desde la perspectiva de los jóvenes, “están muy cómodos muchos de ellos con este sistema más flexible en cuanto a cuestiones como, por ejemplo, poder manejar su propio tiempo libre”.
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Sin embargo, Filadoro advirtió que este esquema “les quita algo que sí aprecian muchísimo, que es la estabilidad económica”. Y agregó: “Eso depende de asegurarse de tener siempre una cartera de clientes de manera continua para mantener una estabilidad de ingresos mínimos con la cual poder vivir”.
Al comparar la situación actual con la de sus padres, los jóvenes perciben “que sus padres tenían en su momento muchas menos oportunidades de crecimiento profesional”, pero, al mismo tiempo, “lograron una mayor estabilidad a su misma edad”. Filadoro recordó el testimonio de un joven durante los grupos focales: “Mi papá a los 25 años ya tenía su casa, su departamento, y estaba esperando a su primer hijo, cosa que a los 25 años, ese chico para nada se veía en ese lugar”.
De hecho, según los datos del estudio, “casi un cuarto de los más grandes que analizamos, los que tienen entre 25 y 35 años, todavía viven con los padres”. Esta situación refleja la dificultad para alcanzar la independencia económica en un contexto laboral volátil.
Respecto a las expectativas de cambio, Filadoro mencionó que “el 77% de los jóvenes está dispuesto a trabajar entre 6 y 8 horas, creen que es un tiempo prudencial ideal para dedicarle a su trabajo, ni más ni menos”. Además, destacó que “esta relación más flexible entre el empleador y el empleado (…) va como en la misma línea paralela en relación a lo que los jóvenes pretenden, o donde se sienten más cómodos para mantener su vínculo laboral”.
La directora de Reyes-Filadoro concluyó que “se tiende a una especie de punto de equilibrio, entre comillas, para el empleador y el empleado”, aunque reconoció que esta dinámica es más accesible para quienes cuentan con mayor formación. “Para el que se dedica más a cuestiones de menor nivel educativo, que implican menor capacitación, para ese trabajo ahí veo que quedan atrapados en esa lógica”, afirmó.

