Investigan una molécula que genera anticuerpos contra el mosquito transmisor del dengue y Zika
Científicos del Conicet desarrollaron una molécula que genera anticuerpos contra el mosquito Aedes aegypti transmisor de dengue y reduce su supervivencia.
Científicos del Conicet desarrollaron una molécula que genera anticuerpos contra el mosquito Aedes aegypti transmisor de dengue.
Científicos del Conicet avanzan en una estrategia experimental para combatir el dengue, el Zika, la chikungunya y la fiebre amarilla: desarrollar una vacuna que genere anticuerpos contra el mosquito que transmite esos virus y reduzca su supervivencia.
El trabajo, realizado junto con investigadores de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), fue publicado en la revista Vaccine. Los primeros resultados fueron obtenidos en estudios de laboratorio con mosquitos Aedes aegypti que se alimentaron de suero de bovinos inmunizados.
La propuesta busca complementar las herramientas convencionales de control, como la eliminación de criaderos y el uso de insecticidas, que enfrentan dificultades para alcanzar todos los focos del insecto y problemas asociados a la resistencia.
Cómo se generar anticuerpos
El equipo desarrolló un antígeno recombinante denominado PT-3, producido mediante ingeniería genética a partir de regiones seleccionadas de tres proteínas asociadas a la matriz peritrófica del intestino del Aedes aegypti.
Esa estructura se forma después de que el mosquito ingiere sangre y cumple funciones importantes en la digestión y la protección del intestino. Los investigadores inmunizaron bovinos con PT-3 y obtuvieron anticuerpos específicos contra esas proteínas.
Para evaluar su efecto, utilizaron un sistema de alimentación artificial. Los mosquitos no fueron colocados directamente sobre los animales: se alimentaron a través de una membrana con sangre suplementada con suero de bovinos inmunizados.
Los resultados mostraron que las hembras que ingirieron sangre con anticuerpos contra PT-3 presentaron una reducción significativa de su supervivencia respecto de los grupos de control. La mortalidad se manifestó principalmente durante los primeros tres días posteriores a la alimentación.
Según los investigadores, disminuir el tiempo de vida del mosquito es relevante porque cuanto más tiempo sobrevive una hembra infectada, mayores son sus posibilidades de completar el período necesario para convertirse en un vector infectante y transmitir el virus a otras personas.
Una prueba de concepto, no una vacuna disponible
Gabriel Briones, investigador del CONICET y líder del trabajo, aclaró que se trata de una prueba de concepto y que todavía no existe una vacuna disponible para su aplicación.
El científico explicó que el objetivo es que el propio hospedador genere anticuerpos contra proteínas importantes para la fisiología del insecto, de modo que, después de la alimentación sanguínea, se reduzcan sus oportunidades de transmitir enfermedades.
El equipo también plantea una posibilidad futura: incorporar un componente antivectorial como PT-3 a una vacuna destinada a generar inmunidad contra los virus transmitidos por el Aedes aegypti. De ese modo, una misma formulación podría actuar sobre el virus y sobre el mosquito que lo transporta.
Sin embargo, los investigadores remarcaron que aún quedan numerosas etapas antes de pensar en una aplicación en salud pública. Será necesario realizar estudios de eficacia, seguridad y duración de la respuesta, además de las correspondientes fases preclínicas, clínicas y regulatorias.


