Presenta:

Índice NIDO, la nueva herramienta que mide las oportunidades de desarrollo infantil en Argentina

A partir del análisis de las variables, Índice NIDO permite establecer un ranking de las ciudades con las mejores condiciones para la primera infancia.

El Índice NIDO mide las oportunidades de desarrollo infantil temprano, es decir, hasta los 5 años.

El Índice NIDO mide las oportunidades de desarrollo infantil temprano, es decir, hasta los 5 años.

La Fundación Bunge y Born (FBB) presentó el Índice NIDO, una herramienta de medición abierta y hecha a partir de datos públicos, que analiza cómo se distribuyen en Argentina las oportunidades para el desarrollo infantil temprano, es decir, hasta los 5 años.

El índice fue introducido en un evento al que atendió MDZ, liderado por Julio Ichazo, responsable del proyecto, y Antonio Vázquez Brust, consultor.

Qué variables mide el Índice NIDO

A diferencia de los abordajes que explican la desigualdad únicamente a partir del nivel socioeconómico, el Índice NIDO incorpora otras tres dimensiones que inciden sobre el bienestar y las trayectorias de la infancia:

  • Salud: cercanía a efectores públicos de salud y cobertura sanitaria de la población, ya que el acceso oportuno a estos servicios resulta fundamental desde la gestación y durante los primeros años de vida, una etapa especialmente sensible para el desarrollo físico, cognitivo y emocional.
  • Educación: incluye la distancia a establecimientos educativos de gestión estatal y la asistencia de niños y niñas de 0 a 5 años a espacios educativos o de cuidado. La evidencia muestra que la educación inicial y la estimulación temprana tienen efectos acumulativos sobre el aprendizaje, la socialización y las oportunidades futuras.
  • Espacios verdes: mide la accesibilidad de la población a espacios verdes públicos, entendidos como entornos que favorecen el juego, la actividad física, la exploración, la salud y el bienestar emocional. La cercanía a plazas, parques y espacios abiertos constituye una condición relevante para el desarrollo integral en la niñez.
  • Contexto socioeconómico: incorpora variables como clima educativo del hogar, privación material, hacinamiento, acceso a Internet fija y cobertura de salud. Estas condiciones estructurales influyen sobre los recursos disponibles en los hogares, la calidad del entorno y las posibilidades de cuidado, estimulación y protección.

No todas las dimensiones pesan lo mismo en el índice. Su importancia se define según su impacto en la infancia, la posibilidad de mejora y la urgencia de actuar. Salud incide un 33%, la educación un 27%, el contexto socioeconómico un 35% y los espacios verdes, un 15%.

Por otro lado, el principal aporte del índice es la combinación de variables y el nivel de desagregación territorial por radio censal (es decir, una manzana), ya que el índice sostiene que muchas desigualdades permanecen invisibles cuando se analizan únicamente los promedios provinciales o municipales. Esto significa que dos territorios cercanos pueden presentar oportunidades muy diferentes para la infancia.

Las 20 ciudades con mejores oportunidades para el desarrollo infantil

El índice permite establecer un ranking de las ciudades con las mejores condiciones para la primera infancia, considerando las localidades más pobladas de cada provincia con un piso de 100.000 habitantes. El valor del índice, de 0 a 100, es un promedio ponderado en base a la población de los radios censales que componen cada localidad.

El índice se establece de acuerdo a un valor ideal de 100 puntos, que indica que todos los niños de esa ubicación (barrio, radio censal, localidad o provincia) tienen todas las oportunidades más cerca que los niños de cualquier otro punto del país. Esto no sucede en ningún lugar del país.

Cuál es el objetivo del Índice Nido

"Lo que nos impulsa a trabajar en primera infancia es entender que lo que sucede en los primeros cinco años de vida transforma muchísimo su trayectoria, ya que el 90% del desarrollo del cerebro humano se da en esos años", dijo Julio Ichazo en la apertura de la presentación.

“Mientras que 7 de cada 10 niños en Argentina viven en situación de pobreza (UNICEF, 2024), ocuparse e invertir en este período resulta una prioridad ineludible para reducir las brechas de desigualdad en el futuro y generar un ahorro en la inversión pública a largo plazo”, sostuvo, por su parte, el director ejecutivo de la Fundación Bunge y Born, Gerardo della Paolera.

Asimismo, uno de los propósitos de este proyecto es contribuir a fortalecer un ecosistema de datos abiertos y transparentes. La idea es que sea una herramienta útil para funcionarios públicos, gobiernos locales y provinciales, organizaciones de la sociedad civil, equipos técnicos, investigadores y actores comprometidos con mejorar las oportunidades de desarrollo en la infancia.