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Fundación Pro Montaña: la cruzada mendocina para borrar las huellas del vandalismo

Con maquinaria, gel removedor y mucha voluntad, los voluntarios limpian pintadas y actos de vandalismo que dañan sitios naturales y arqueológicos.

El grupo mendocino Pro Montaña combina acción y conciencia ambiental para recuperar los paisajes vandalizados.

El grupo mendocino Pro Montaña combina acción y conciencia ambiental para recuperar los paisajes vandalizados.

@fundacionpromontana

En Mendoza, desde hace tres años, la Fundación Pro Montaña se dedica a limpiar las pintadas vandálicas que invaden las rocas, rutas y espacios naturales de la provincia. “Nos dedicamos básicamente a la limpieza de las pintadas vandálicas en la montaña, la remoción del grafitismo y de residuos donde no llegan las municipalidades”, explicó a MDZ Claudio Mellimasi, socio fundador y presidente de la organización.

La próxima intervención será el 3 y 4 de noviembre en Villavicencio, en el marco del operativo “Que sea montaña”, que busca devolverle su valor natural y cultural a la histórica Ruta Provincial 52, entre la Reserva Villavicencio y Uspallata. “Queremos que mendocinos y turistas puedan disfrutar de un recorrido limpio y digno de nuestra provincia”, señaló Mellimasi.

Un trabajo voluntario con espíritu mendocino

Pro Montaña nació hace tres años como una iniciativa familiar. Mellimasi, que lleva más de una década limpiando pintadas por su cuenta, decidió darle un marco legal para poder recibir colaboraciones y organizar acciones más grandes. “Formé la fundación con mis hijos y así pudimos limpiar desde el Cerro de la Gloria hasta plazas como la Independencia, Las Heras o Chacras de Coria”, contó.

Fundación Pro Montaña

El trabajo de limpieza no es simple. Requiere de una logística importante, desde el transporte de agua y arena hasta el uso de maquinaria especializada. “Usamos un hidroarenador industrial que combina agua y arena a alta presión. Es muy abrasivo y puede sacar hasta la pintura de un auto”, explicó. También utilizan gel removedor y herramientas manuales en los lugares más inaccesibles.

Poner en valor a la montaña

En la próxima expedición, los voluntarios trabajarán sobre tramos de la ruta donde hay más de 100 inscripciones, algunas con más de 40 años. “Son burdas maneras de inmortalizar visitas efímeras, pero al hacerlo destruyen formaciones milenarias”, lamenta Mellimasi. Uno de los objetivos será también poner en valor los petroglifos del Cerro El Tunduqueral, un sitio arqueológico que ha sido intervenido por manos ignorantes.

Cada jornada dura entre seis y nueve horas. El equipo se compone de pocos voluntarios, no más de siete, por cuestiones de seguridad. “Esto no lo limpia ni el gobierno ni una comuna. Somos ciudadanos comunes, iguales que quienes pintan, pero del otro lado. Por eso el mensaje es claro: no vuelvan a hacerlo, cuesta muchísimo reparar ese daño”, subrayó Mellimasi.

Educar con el ejemplo

El trabajo de la fundación también tiene un componente educativo. A través de sus redes sociales y en colaboración con instituciones, promueven el respeto por el entorno natural. “Hay gente que aún no entiende que pintar una roca es un delito ambiental. Pero cada vez más se empieza a tomar conciencia”, sostuvo Mellimasi en la entrevista con MDZ.

En algunos casos, incluso los responsables de estos actos deben participar en tareas de limpieza como parte de trabajos comunitarios. “Hace poco, en San Rafael, un grupo fue multado y tuvo que colaborar cargando agua y usando hidrolavadoras para borrar sus propias pintadas”, recordó Mellimasi.

Fundación Pro Montaña (2)

Con cada salida, Pro Montaña refuerza un mensaje que va más allá de la estética: cuidar la montaña es cuidar la identidad de Mendoza. Como dicen ellos mismos en su consigna: que sea montaña.