Fundación Cimientos: "La educación es libertad, es lo que construye sociedades más justas"
Florencia Gelabert, de Fundación Cimientos, advierte sobre la deserción escolar y llama a repensar cómo acompañamos a los jóvenes en su educación.
Florencia Gelabert, directora de programas de Fundación Cimientos, especialistas en educación.
Agustín Tubio / MDZLa educación atraviesa una crisis profunda en Argentina, con altos niveles de deserción escolar y desafíos estructurales. Desde Fundación Cimientos, Florencia Gelabert analiza las causas y propone caminos para revertir esta realidad. La dura realidad escolar, cuatro de cada diez chicos no terminan el secundario.
Fundada en 1997, la misión de Fundación Cimientos es contribuir a que cada persona pueda desarrollar su potencial más allá de su contexto social, con el convencimiento de que la educación es una herramienta clave para la movilidad social.
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-¿Cuál es el panorama actual de la educación en Argentina?
-Uno de cada dos chicos en el país vive en situación de vulnerabilidad socioeconómica, una realidad que tiene consecuencias directas en su recorrido educativo. Cuatro de cada diez estudiantes no terminan el secundario. Pero en los sectores más pobres, esta cifra es aún más alarmante: Siete de cada diez no lo logran. Esta estadística no es solo un número: detrás hay miles de jóvenes que abandonan la escuela sin poder completar una etapa clave de su formación, lo que compromete seriamente sus posibilidades de desarrollo futuro. Este panorama refleja una deuda histórica y estructural del sistema educativo argentino con sus jóvenes, especialmente con aquellos que nacen en contextos más desfavorecidos.
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-¿La pandemia fue el detonante de esta crisis educativa?
La pandemia vino a profundizar problemas que ya estaban presentes. Durante el aislamiento obligatorio, muchos chicos perdieron contacto con la escuela por falta de dispositivos, conectividad o incluso apoyo en el hogar. Esta desconexión no fue solo tecnológica, sino también emocional: se rompió el vínculo cotidiano con docentes, compañeros y rutinas escolares. La virtualidad expuso desigualdades profundas y generó nuevas barreras para seguir aprendiendo. Sin embargo, también fue un momento de aprendizaje institucional. Surgieron estrategias creativas, redes de contención y nuevas formas de acompañar que hoy debemos sostener y escalar.
-¿Qué hace Fundación Cimientos para revertir esta situación?
-Desde hace casi 30 años, Fundación Cimientos trabaja con la convicción de que todos los jóvenes pueden finalizar la escuela secundaria si se los acompaña adecuadamente. Nuestro programa Futuros Egresados brinda una beca económica y un acompañamiento personalizado a estudiantes de escuelas públicas en contextos vulnerables. Esto permite que sigan estudiando con mayor estabilidad emocional y material. Gracias a este trabajo, el 79,5% logra terminar la secundaria, Fundación Cimientos entiende que los docentes son piezas fundamentales y por eso impulsa el programa Escuelas que Acompañan, con el que ya capacitaron a más de 900 educadores. El 93% completa la formación, lo cual es altísimo en términos de capacitación docente.
Los docentes en Argentina
-¿Qué significa vivir en situación de vulnerabilidad para un estudiante?
-La vulnerabilidad es un concepto mucho más amplio que la pobreza. Incluye el nivel educativo de la familia, el acceso limitado a servicios básicos como salud o conectividad, las condiciones habitacionales precarias y la falta de un entorno que promueva el estudio. Todo eso influye en la posibilidad de los chicos de proyectarse a futuro. Muchas veces, los estudiantes ni siquiera imaginan que pueden terminar el secundario porque no tienen referentes cercanos que lo hayan hecho. Pero todos tienen potencial. Lo que necesitan son oportunidades reales, acompañamiento sostenido y alguien que crea en ellos.
-¿Qué rol cumplen las alianzas con el sector privado?
-Las alianzas con empresas nos permiten escalar el impacto. En el caso de Zurich Argentina, llevan más de 20 años trabajando juntos. Ellos comparten nuestra visión: que todos los chicos merecen un futuro con más oportunidades. Esta alianza no solo financia programas, sino que también nos permite planificar a largo plazo y desarrollar propuestas que acompañen a los jóvenes más allá de la escuela. A través de estas colaboraciones, los estudiantes no solo terminan sus estudios, sino que también pueden imaginar un futuro diferente y viable. “Además, muchas veces, las empresas pueden convertirse en espacios de primera experiencia laboral para esos jóvenes, cerrando así un círculo virtuoso.
-¿Qué mirada tienen sobre el rol docente hoy?
-El rol docente es más desafiante que nunca. Los adolescentes están en constante cambio, y los docentes deben tener herramientas para adaptarse a esas nuevas realidades. La tarea educativa hoy implica también trabajar con habilidades socioemocionales, contención, motivación y escucha activa”. Sin embargo, no siempre se les reconoce como se debería. Los docentes están sobrecargados, pero también muy comprometidos. Muchos quieren formarse y actualizarse, pero necesitan apoyo institucional, tiempos asignados y puntaje oficial que lo reconozca. Desde Cimientos trabajamos justamente en fortalecer esas capacidades, respetando los contextos de cada institución y promoviendo proyectos sostenibles en el tiempo.
-¿Cómo logran acompañar tan de cerca a cada estudiante?
-El corazón de nuestro trabajo es el acompañamiento personalizado. Cada joven tiene asignado un tutor o tutora que lo guía durante toda la secundaria. Este vínculo no es solo académico: también es emocional, motivacional y práctico. Les ayudamos a construir hábitos, planificar su tiempo, desarrollar autonomía, fortalecer su autoestima y enfrentar los obstáculos que se les presentan. Además, Fundación Cimientos articula con las familias para que también se involucren en el proceso. A veces una mamá o un papá que no terminó el colegio cree que no puede ayudar, pero puede acompañar desde lo cotidiano: preguntar cómo le fue en una prueba o cuidar a los hermanos menores para que pueda estudiar tranquilo.
Argentina está dando avances en educación
-¿Qué significa la educación para vos?
-La educación es libertad. Es lo que te permite elegir tu camino, construir tu identidad, romper con los límites que te impone el contexto. En su visión, educar es empoderar: brindar herramientas reales para que los jóvenes puedan soñar, proyectar y alcanzar metas propias. No podemos permitir que el lugar donde naciste determine hasta dónde podés llegar. La escuela tiene que ser ese espacio que amplía horizontes, que abre puertas y que iguala oportunidades. Y para eso, tenemos que trabajar todos juntos: Estado, sociedad civil, sector privado y comunidad educativa.

