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Fue al banco a depositar dinero y alguien más lo retiró y la estafó: la triste historia de una jubilada

Una jubilada contó a MDZ Ciudadano que reclama por un retiro de 1000 dólares al Banco Galicia que nunca hizo. La entidad financiera atribuye la extracción a una supuesta filtración de datos, pero no ofrece respuestas claras.

Cristina sigue esperando. No sabe si alguien más tomó su dinero del banco, si hubo una falla en el sistema o si fue víctima de un engaño. Imagen ilustrativa.

Cristina sigue esperando. No sabe si alguien más tomó su dinero del banco, si hubo una falla en el sistema o si fue víctima de un engaño. Imagen ilustrativa.

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Cristina Dalale tiene 75 años. Es jubilada y, como tantos otros adultos mayores, administra sus ahorros con cuidado. A fines de marzo de este año fue hasta la sucursal del Banco Galicia en Rivadavia 7121 (CABA) para hacer un depósito en dólares. Lo hizo en persona, por caja.

Fueron 1.000 dólares, en efectivo. Pasaron los días y al revisar su cuenta, se encontró con algo que no esperaba: el dinero ya no estaba. Preocupada, pidió ayuda. Se acercó, llamó, escribió y trató de comunicarse con el Banco Galicia como pudo. Nadie le dio una explicación clara. Finalmente, el banco le informó que los 1.000 dólares habían sido retirados el 12 de junio desde una terminal de autoservicio en Pilar, una localidad que ella jamás pisó. Cristina no entendía nada. No usa cajeros automáticos. Nunca retiró dinero por esa vía. Solo hace depósitos. Fue entonces cuando se sintió vulnerada. Y sola.

Banco Galicia dólares

Un reclamo que no avanza

Ante la falta de respuesta, Cristina Dalale se comunicó con MDZ Ciudadano para dar a conocer su historia. La jubilada, de 75 años, comenzó diciendo que: "Lo primero que hice fue revisaran las cámaras de seguridad de la terminal donde, supuestamente, se retiró el dinero. Quería ver quién lo hizo, para ver si podía reconocer a la persona". La respuesta que le llegó la descolocó.

Desde el área de fraude del banco le dijeron que, tal vez, había ingresado sus datos personales en una página falsa. Que la estafa podía haber ocurrido desde ahí. Le solicitaron pruebas: correos electrónicos donde se vieran los dominios sospechosos, capturas del historial de navegación con fechas y horarios, registros de redes sociales. Le hablaron de phishing, de tokens, de accesos digitales. Cristina leyó todo, pero no entendió nada.

“Yo no tengo todo eso. No hice ninguna compra ni entré a ninguna página. Solo fui al banco a hacer un depósito y después me encuentro con que alguien retiró mi plata desde otro lugar”, explicó Cristina a MDZ. Su mensaje fue claro. Pero el banco insistió.

La misma respuesta, una y otra vez del banco

El 23 de julio, después de semanas sin una solución concreta, Cristina escribió de nuevo. Esta vez, con tono firme. Les avisó que iba a presentar una denuncia en Defensa al Consumidor. Ya no le quedaban opciones. No podía esperar más.

La respuesta llegó, pero no fue la que esperaba. Otra vez le pidieron información técnica. Otra vez le explicaron que sin esas pruebas no podían avanzar. No hubo mención a las cámaras, ni a una investigación interna, ni a la posibilidad de rastrear la operación. Solo un nuevo correo, con las mismas frases, casi copiadas y pegadas, como si nadie leyera realmente lo que ella decía. "Yo no quiero problemas, solo quiero que me devuelvan lo que es mío. Son mis ahorros. No es justo", contó Cristina Dalale a MDZ Ciudadano.

Cuando el sistema te deja sola

Cristina Dalale no es una experta en tecnología. No tiene aplicaciones complicadas en su celular. No sabe de tokens, ni de redes, ni de ciberseguridad. Como tantas otras personas mayores, confió en su banco. Pero hoy siente que la dejaron sola. Su caso expone una falla más profunda. No se trata solo de un dinero perdido. Se trata de cómo las instituciones muchas veces eligen mirar para otro lado cuando alguien vulnerable necesita ayuda.

Le exigen a una jubilada que entregue pruebas que ni siquiera sabe cómo conseguir, mientras ignoran herramientas básicas que podrían ofrecer claridad, como revisar sus propias cámaras de seguridad.

Banco Galicia dólares 1

Hoy, Cristina sigue esperando. No sabe si alguien más tomó su dinero, si hubo una falla en el sistema o si fue víctima de un engaño. Lo único que sabe es que depositó sus dólares y nunca más los volvió a ver. Y cada vez que pregunta por ellos, la respuesta es la misma: que tiene que presentar datos tecnológicos, que no sabe cómo hacerlo.

Desde MDZ nos comunicamos con el Banco Galicia, pero prefirieron no dar una respuesta concreta sobre este caso.

Si tienes un reclamo o una mala experiencia como consumidor, comunicalo a [email protected], con una breve explicación del hecho ocurrido y un teléfono o correo electrónico para que luego podamos contactarte.