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Fenómeno "El Niño": advierten por el inicio temprano de la transmisión del dengue en Mendoza

El fenómeno El Niño encendió las alarmas en todos los municipios y en el Ministerio de Salud por la transmisión temprana del dengue. Las recomendaciones.


Las proyecciones climáticas para el trimestre agosto-octubre anticipan precipitaciones superiores a los valores históricos para la región, asociadas al fenómeno El Niño. En Mendoza, donde el clima árido limita habitualmente la disponibilidad de agua en el ambiente, un período de lluvias extraordinarias puede modificar las condiciones locales y favorecer la formación y persistencia de criaderos del mosquito vector del dengue.

La presencia de condiciones ambientales favorables para el vector no determina por sí sola la ocurrencia de casos de dengue. La transmisión requiere además la circulación activa del virus y la interacción entre el mosquito y personas susceptibles. Sin embargo, cuando las condiciones climáticas amplían el período de actividad del vector, el riesgo de transmisión aumenta si existe circulación viral en la región o si se producen ingresos de casos desde áreas endémicas. Por este motivo, la anticipación de las acciones preventivas resulta clave.

Los huevos del Aedes aegypti pueden permanecer viables adheridos a las paredes de recipientes durante meses, resistiendo las bajas temperaturas invernales. Con el ascenso de temperaturas en septiembre y octubre, la presencia de agua —incluso en pequeños depósitos— activa el ciclo de desarrollo larvario. En condiciones de mayor humedad ambiental, los adultos prolongan su período de vida, lo que incrementa la probabilidad de que el mosquito complete el ciclo de alimentación necesario para la transmisión viral.

La fumigación como medida aislada tiene efecto limitado: actúa sobre adultos en vuelo pero no elimina huevos ni larvas. La eliminación sostenida de criaderos —recipientes que acumulan agua dentro y fuera de las viviendas— constituye la medida de mayor impacto para reducir la densidad vectorial y, con ello, las oportunidades de transmisión.

Ante esto, es necesario subrayar que un escenario climático favorable para el vector no implica necesariamente brote, pero sí la necesidad de anticipar las acciones. Eliminar criaderos antes del inicio de la temporada reduce la densidad vectorial y limita las condiciones para la transmisión. La prevención es una responsabilidad compartida entre el sistema de salud y la comunidad.

Cómo prevenir el dengue ante la llegada de El Niño

  • Inspección poslluvia: revisar el patio inmediatamente después de cada tormenta y vaciar colectores de desagüe, recipientes de aire acondicionado, macetas y canaletas.
  • Limpieza de recipientes: cepillar las paredes internas de bebederos de mascotas y floreros para desprender huevos adheridos.
  • Eliminación de inservibles: retirar latas, botellas, neumáticos, lonas, bidones y cualquier recipiente que pueda acumular agua.
  • Cobertura de depósitos: tapar herméticamente tanques, cisternas, aljibes y pozos.
  • Control de desagües: mantener limpias las rejillas y canaletas para evitar acumulación de agua.
  • Mantenimiento de espacios exteriores: cortar el pasto y ordenar el patio para reducir sitios de refugio y retención de humedad.

Cómo protegerse ante una picadura

  • Aplicar repelentes registrados ante la ANMAT, siguiendo las indicaciones del envase.
  • Usar ropa de colores claros que cubra brazos y piernas, especialmente en horas de mayor actividad del mosquito (amanecer y atardecer).
  • Instalar mosquiteros en puertas y ventanas; utilizar ventiladores o aire acondicionado como barrera adicional.
  • Proteger cunas y cochecitos de bebés con telas mosquiteras.

Por los síntomas, advirtieron que el dengue se presenta habitualmente con fiebre alta de inicio brusco, dolor de cabeza intenso, dolor retroocular, mialgias, artralgias, náuseas y vómitos.

En algunos casos puede aparecer exantema cutáneo. Son signos de alarma que requieren consulta médica inmediata: dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, sangrado de mucosas, somnolencia o irritabilidad marcada.