Falsa pelea, empujones y robo piraña: la nueva modalidad delictiva en los colectivos
El viernes a la noche los pasajeros de un colectivo de la línea 401 fueron víctimas de robo. Un grupo de adolescentes fingió una pelea para delinquir.
El hecho de inseguridad ocurrió en un colectivo de la línea 401.
Milagros Lostes/MDZMaría sale todos los días del trabajo a las 22 y camina unas cinco cuadras con un par de compañeros hasta la parada de colectivo 401 en la calle Chile y Gutiérrez. Siempre está alerta porque a esa hora "no hay ni un alma en la calle", según sus propias palabras. En cuanto se sube al ómnibus tiene la costumbre de mandar un mensaje a su familia para que la esperen en la parada cerca de su casa en Las Heras.
Pero el viernes pasado todo cambió. Cuando subió al colectivo cerca de las 22.20, la unidad iba muy llena y en el fondo un grupo de adolescentes hablaba a los gritos. Ante este escenario, María decidió quedarse parada y sujeta de un pasamanos. "Iba bien agarrada porque tengo problemas en los huesos y una caída o golpe puede terminar en una fractura", comentó a MDZ la pasajera.
Hasta ese momento, parecía una viaje más -algo apretados- pero normal. En la parada de Godoy Cruz y Mitre, subió al colectivo otro grupo de jóvenes y comenzaron a cruzarse insultos con los chicos que iban en los últimos asientos. A los gritos siguieron los golpes y en cuestión de minutos el pasillo se convirtió en el ring de una pelea con golpes de puño, empujones y patadas.
Pasajeros víctimas de robo
El clima se enrareció en el colectivo, los pasajeros quedaron estupefactos ante la gresca mientras esquivaban los golpes. "Se pegaban, se empujaban y le pegaban a la gente que iba parada. También se tiraban arriba de las personas que iban sentadas. Me pegaron en la espalda, muy fuerte y le pedí al chofer que me quería bajar", contó María.
-
Te puede interesar
Violento asalto a una jueza en Tolosa frente a su hijo: le exigieron dólares
"Cuando se abrieron las puertas se bajaron todos rápido, los chicos de los dos grupitos. Yo los vi en la plaza Independencia, ya no se peleaban sino que se reían y se mostraban unos a otros celulares, teléfonos y hasta una carterita que le habían robado a las personas que iban en el colectivo", puntualizó la mujer.
Y fue ahí cuando se dio cuenta de lo que había pasado en realidad: los adolescentes habían fingido una pelea arriba del ómnibus para poder acercarse al resto de los pasajeros y en cada empujón sustraer alguna pertenencia aprovechando la distracción y el miedo de las personas.
Denuncia y llamada de advertencia
Inmediatamente, María llamó a la empresa de colectivos y al 911 para advertir sobre la situación. Cuando llegó a su casa hizo la denuncia a través de la página web del Ministerio Público Fiscal y ratificó su versión de los hechos cuando la contactaron desde la fiscalía.


