En qué instancias y cómo se usan las pistolas Taser que tienen los preventores en la Ciudad de Mendoza
Todos los detalles sobre cómo ha funcionando la incorporación de las pistolas Taser al patrullaje de los preventores en la Ciudad de Mendoza.
Las pistolas Taser son armas no letales incorporadas al patrullaje preventivo de la Ciudad.
Alf Ponce Mercado / MDZEntre las herramientas incorporadas al patrullaje preventivo en la Ciudad de Mendoza se encuentran las pistolas Taser, dispositivos de electrochoque que buscan ofrecer una alternativa intermedia entre la advertencia verbal y el uso de un arma de fuego.
Dentro del Centro de Operaciones y Video Vigilancia de la Ciudad de Mendoza hay un sector que llama la atención: una jaula custodiada por un encargado que es el único autorizado para administrar y conceder el uso de las pistolas Taser. El dispositivo no está al alcance de cualquier preventor, sino que su acceso está controlado y restringido al personal habilitado en cada turno.
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Su capacitación y uso
Según explicó el comisario inspector retirado Alberto Walter Ventura, a cargo de la Jefatura del Centro de Operaciones, la ley provincial establece que solo la Policía está habilitada para instruir y certificar a quienes portan estos dispositivos. "Nosotros hemos mandado nuestra gente al Centro de Adiestramiento Táctico Policial y al Grupo Especial de Seguridad, donde nos validaron", detalló. Hoy son 42 preventores municipales los habilitados para usar y portar el arma en la vía pública.
Ventura definió a la Taser como un recurso pensado para situaciones de conflicto, sin llegar al uso de un arma letal. "Esto te da una herramienta intermedia. Desde el momento que vos llegás con una Taser, el que quiera pasar a una situación violenta ve eso y se tranquiliza'", relató. El dispositivo se utiliza principalmente en el patrullaje preventivo de zonas puntuales de alta circulación, como Plaza Independencia, la peatonal Sarmiento y otros sectores céntricos, y forma parte del equipamiento habitual del personal en turno.
Consultado sobre la recepción del arma entre los propios preventores, Ventura afirma que la herramienta fue incorporada sin inconvenientes a la rutina de trabajo: "El personal no tiene ningún inconveniente, lo ha aceptado, lo ha incorporado como herramienta cotidiana", sostuvo con seguridad.
La diferencia entre expectativas y realidad
Pese a estar incorporada hace varios meses, Ventura señaló que todavía no se registraron despliegues efectivos del arma por parte de los preventores municipales, a diferencia de la Policía provincial, que sí reportó uno o dos casos desde su incorporación. El propio Ventura relató que contar con el dispositivo a la vista suele alcanzar para desactivar situaciones de tensión con personas alcoholizadas o bajo efectos de sustancias.
Desde que se incorporaron al patrullaje, las Taser no se han utilizado. Y eso, lejos de ser un fracaso, es exactamente el resultado que busca el sistema. "Afortunadamente todavía no hemos tenido despliegues", destacó Ventura, dejando en claro que llegar a usar el dispositivo debe ser siempre la última instancia, no la primera respuesta ante un conflicto.
Sin embargo, la expectativa popular suele ir en otro sentido. Cuando se anunció que los preventores portarían las Taser, la pregunta inmediata fue cuándo y cómo la usaron. La lógica ciudadana tiende a medir la efectividad de una herramienta por la frecuencia con la que se despliega. Pero Ventura invierte esa ecuación: "Lo que no podés medir es lo que disuadiste", explicó. El éxito, en este caso, es precisamente que no haya nada que contar.



