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El pastor de la iglesia evangélica se despegó de la estafa piramidal

El pastor de la iglesia evangélica Sígueme aseguró que el presunto autor de la estafa hace diez años que no va al templo.

Las denuncias por la presunta estafa fueron ratificadas por los damnificados en el Polo Judicial. 

Las denuncias por la presunta estafa fueron ratificadas por los damnificados en el Polo Judicial. 

ALF PONCE MERCADO / MDZ

Hace 10 días MDZ contó el caso de Marcelo Velazquez, el presunto autor de una estafa en la que cayeron al menos dos hombres que realizaron la denuncia y un grupo de fieles de una iglesia evangélica. Ante las repercusiones, el pastor de Sígueme se despegó del caso y aseguró que Velazquez hace una década que no va al templo.

los contratos que hacía el supuesto estafador
Los contratos que hacía el supuesto estafador con los damnificados.

Los contratos que hacía el supuesto estafador con los damnificados.

La estafa

Según el relato de uno de los hombres que hizo la denuncia ante la Justicia, Marcelo Velazquez y su esposa iban a la iglesia evangélica Sigueme de Godoy Cruz. Desde hace un par de años, Velázquez se dedica al negocio de las inversiones, conocido como trader, y tenía una oficina en la Ciudad de Mendoza y otra en Chile. El denunciante conoció a Velazquez a través de un amigo que también es evangélico y le recomendó hacer inversiones con él para mejorar su patrimonio.

El sistema habría operado como una estafa piramidal, Marcelo recibía pesos o dólares y ofrecía una rentabilidad del 20 por ciento mensual. Además, la persona que sumaba nuevos clientes, recibía una comisión.

“Firmamos un contrato y ahí estaban todas las cláusulas. Después, si ibas sumando plata, firmabas otro papel que se agregaba al contrato principal”, detalló Matias. El contrato se hacía con una Sociedad por Acciones Simplificada (SAS). Las ganancias se podían retirar por mes y la totalidad del dinero, a los tres meses.

Mientras la red se agrandaba, los primeros “inversores” pudieron retirar parte de sus ganancias. Los problemas aparecieron cuando los denunciantes empezaron a pedir el reintegro del total del capital más las ganancias o montos grandes de dinero.

El presunto estafador hace 10 años que no va a la iglesia

El pastor de la iglesia evangélica Sígueme, Esteban Villamarín presentó un amplio descargo para explicar que Marcelo Velazquez y su esposa hace 10 años que no participan activamente de las actividades religiosas. Además, explicó que la estafa no ocurrió en la iglesia evangélica sino que fue parte de un negocio privado entre particulares.

Por otro parte, en las redes sociales oficiales de Sígueme, el equipo pastoral aceptó que hay fieles que fueron alcanzados por la estafa organizada por Velázquez. “Estamos en conocimiento de lo ocurrido porque algunos de nuestros miembros se encuentran entre los damnificados y estamos asistiéndolos pastoralmente”, escribieron en un comunicado en el que también apoyaron las medidas legales que buscan la verdad y la reparación de los daños.

comunicado iglesia sigueme sobre la estafa
El comunicado oficial de la iglesia evangélica Sígueme en sus redes sociales.

El comunicado oficial de la iglesia evangélica Sígueme en sus redes sociales.

El descargo del pastor evangélico

En mi carácter de pastor de la iglesia, formando parte del equipo pastoral de Sígueme, sita en Godoy Cruz, me dirijo a usted en ejercicio del derecho de rectificación y respuesta (conforme al art. 14 del Pacto de San José de Costa Rica y normativas concordantes), en donde intimole y emplezole en término perentorio e improrrogable, de 72 hs de recibida la presente la corrección de la información vertida en la nota publicada el 11 de marzo de 2026, titulada: "Estafa en una iglesia evangélica: un fiel engañó a sus hermanos y se llevó US$ 32.000”

La citada publicación contiene afirmaciones inexactas que afectan gravemente la reputación e integridad de nuestra comunidad religiosa. al respecto, solicitamos se aclare lo siguiente:

Falta de vínculo institucional: los ciudadanos Marcelo Velazquez, Juan y Matías, mencionados en la nota, no forman parte de nuestra congregación, no revisten la calidad de fieles, por lo que calificarlos como miembros de la iglesia induce al público al error y sugiere un vínculo de pertenencia inexistente.

Desvinculación de las actividades financieras: la iglesia Sígueme es una institución espiritual. En ningún caso avala, promueve ni tiene relación con las actividades de "trader" o inversiones privadas que el sr. Velazquez habría realizado de forma estrictamente particular.

Inexistencia de estafa "en" la iglesia: los hechos relatados corresponden a un negocio privado entre particulares fuera del ámbito de las actividades religiosas. El uso del término "estafa en una iglesia" en el titular resulta agraviante e inexacto.

Daño institucional-promoción de discursos de odio y estigmatización: la difusión de estas "noticias falsas" (fake news) ha causado un daño tangible a la honra, reputación y dignidad de nuestra institución. Al no haber utilizado un discurso conjetural y haber identificado erróneamente el ámbito de la estafa como "en la iglesia", el medio queda fuera de la protección de la doctrina Campillay. Asimimo y de acuerdo con las definiciones de la UNO. el discurso de odio es cualquier comunicación que ataca o utiliza lenguaje peyorativo en función de la religión. Al titular "estafa en una iglesia", el diario asocia intrínsecamente la fe cristiana con conductas delictivas, lo cual genera un "peligroso círculo de desinformación" que aumenta la hostilidad social y fragmenta la comunidad como ha señalado el Secretario General de la ONU, este tipo de retórica es un precursor de la intolerancia y la violencia por lo expuesto.