Presenta:

El legado del Papa Francisco sigue vivo: la alegría del Evangelio como brújula de la Iglesia

En el Consistorio, el Papa y el Cardenal Fernández piden volver al kerygma, opción por los pobres, sinodalidad y educación.

Papa Francisco.

Papa Francisco.

Enrique Cangas

La historia de la Iglesia se escribe con transiciones, pero hay huellas que el tiempo no logra borrar porque no pertenecen a un pontificado, sino a la esencia misma del cristianismo. Con la partida del Papa Francisco, surge la tentación de archivar su mensaje como una "etapa concluida".

Sin embargo, las recientes palabras del Papa León XIV ante el Consistorio de Cardenales han sido claras: el legado del Papa Francisco, condensado en Evangelii Gaudium, no es una opción pastoral antigua. Es una exigencia del Espíritu que no puede ser enterrada.

El corazón del mensaje: menos aduana, más belleza

El legado de Francisco nos rescató de una "proclamación obsesiva" de normas para devolvernos al núcleo: el Kerygma. El Cardenal Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, haciéndose eco del pensamiento de Francisco en el último Consistorio insistió en que no se trata de una "proclamación genérica", sino de mostrar la belleza del amor salvador de Dios, recordando que la Iglesia no crece por proselitismo sino "por atracción". El anuncio central es vibrante: “Jesucristo te ama, dio su vida para salvarte, y ahora está vivo a tu lado cada día” (EG 164). Francisco insistió en que, si la propuesta no irradia esta belleza, se vuelve un peso insoportable. Como señalaba el Cardenal Fernández, es necesario mantener el primer mandamiento del amor fraterno (paciencia, servicio y cercanía) como el marco de toda moral cristiana.

Papa Francisco
El legado del Papa Francisco, condensado en Evangelii Gaudium, no es una opción pastoral antigua.

El legado del Papa Francisco, condensado en Evangelii Gaudium, no es una opción pastoral antigua.

La dimensión social: una fe que incomoda y transforma

El legado social de Francisco no es un "añadido" a su espiritualidad, sino su consecuencia directa. Para Francisco, la relación entre la experiencia de fe y la promoción humana es esencial para no desfigurar el Evangelio. La Opción por los Pobres, no es una opción política, sino teológica: nace "desde el corazón de Dios"4. Francisco nos recordó que "mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres... no se resolverán los problemas del mundo" (EG 202). La Economía de la Inclusión cuestiona una economía que mata y una "cultura del descarte" que considera al ser humano como un bien de consumo. El compromiso con el Reino y su unión íntima entre el kerygma y el compromiso social aparece en sus grandes documentos, desde Gaudete et Exsultate hasta Dilexit nos, recordándonos que no se puede amar a Dios sin construir su Reino en la tierra.

Una Iglesia en "salida" y reforma permanente

El espíritu de Francisco se traduce en una reforma sinodal misionera. Esta reforma busca que la Iglesia deje de mirarse a sí misma (el riesgo de la autorreferencialidad) para salir a las periferias. La Ecclesia Semper Reformanda implica que la reforma no es cambiar por cambiar, sino "poner en segundo plano lo que no sirve directamente para llegar a todos con el primer anuncio". La Conversión Pastoral del Papa Francisco nos pidió "romper los esquemas aburridos en los cuales pretendemos encerrar a Jesucristo". Su legado nos obliga a revisar frecuentemente nuestras predicaciones para que el anuncio principal no quede enterrado bajo una montaña de doctrinas secundarias.

El espíritu misionero: fervor y esperanza

Finalmente, el Cardenal Fernández destacó que este cambio profundo debe surgir de un "espíritu", una motivación interna derramada por el Espíritu Santo. Este legado espiritual se sostiene en tres pilares: primero,

  • Amistad con Jesús de la cual la experiencia de que Él es nuestra roca y tesoro vivo.
  • Segundo, la Pasión por el Pueblo y el "placer espiritual" de ser pueblo, caminando y sufriendo con la gente.
  • Por último, la Confianza en el Fruto: La convicción de que nuestra entrega siempre da fruto, aunque no veamos los resultados (EG 279).
Francisco
El espíritu de Francisco se traduce en una reforma sinodal misionera.

El espíritu de Francisco se traduce en una reforma sinodal misionera.

La dimensión educativa: el pacto por la esperanza y la fraternidad

El legado de Francisco no se agota en los templos; se expande con fuerza en el aula. Para el Papa Francisco, educar es siempre un acto de esperanza que invita a la coparticipación y a la transformación de la realidad. Su pensamiento pedagógico redefine el rol de las instituciones llamando a humanizar la historia que conlleva entender la educación es una de las formas más efectivas de humanizar el mundo. El valor de las prácticas educativas no se mide por superar pruebas estandarizadas, sino por la capacidad de incidir en el corazón de la sociedad.

  • La armonía de los tres lenguajes: Francisco propuso una pedagogía integral. El educador debe enseñar a manejar el lenguaje de la cabeza, el del corazón y el de las manos, armonizados entre sí para que se piense lo que se siente y se haga lo que se piensa.
  • Del miedo al sueño: su llamado a los jóvenes y docentes fue disruptivo: "¡No sean administradores de miedos, sino emprendedores de sueños!". El estudio solo tiene sentido si busca la verdad, sabiendo que estamos hechos para encontrarla.
  • El testigo y la fraternidad: el educador no entrega solo conocimientos mentales; entrega sus convicciones y su compromiso con la vida.
  • Por ello, Francisco propuso añadir un contenido transversal: la fraternidad, como semilla de paz, justicia y armonía social.
Bergoglio Papa
El legado de Francisco no se agota en los templos.

El legado de Francisco no se agota en los templos.

Un futuro iluminado

El Papa Francisco ha muerto, pero su voz resuena en el magisterio del Papa León. El desafío de Evangelii Gaudium sigue vivo: simplificar la propuesta para que se vuelva más vigorosa y radiante. Como dice el Cardenal Fernández, esta propuesta es "siempre oportuna" para relanzar una dedicación ferviente al mensaje más hermoso del mundo.

* Mg. Juan Manuel Ribeiro, especialista en educación.